Refugiados solicitantes de asilo sospechosos de agresiones graves en Alemania

La policía investiga a 31 "sospechosos", incluidos 18 demandantes de asilo, por las agresiones y robos cometidos contra mujeres durante la Nochevieja en la ciudad alemana de Colonia, indicó este viernes un portavoz del ministerio federal del Interior.

"De los 31 sospechosos cuyo nombre se conoce, 18 tienen el estatuto de demandantes de asilo", aseguró Tobias Plate, que precisó que sus presuntos delitos eran sobre todo robos y agresiones físicas. "También se presentaron tres denuncias por agresiones sexuales, pero quienes las cometieron aún no han sido identificados", añadió.

Entre las personas presentes durante las agresiones a mujeres ocurridas en la Nochevieja en la ciudad alemana de Colonia (oeste) había refugiados, informaron los sindicatos de policía alemanes, citados este viernes por los medios de comunicación.

Se trataba "mayoritariamente de jóvenes árabes y del norte de África", afirmó el presidente del Sindicato Alemán de Policía (DPolG), Ernst G. Walter, al responder a una pregunta sobre los incidentes de la noche del 31 de diciembre. "Sabemos que entre ellos había refugiados procedentes de albergues de la región de Duisbourg, con documentos de la Oficina Federal de Migraciones (Bamf)", precisó, recordando que "la investigación debe determinar con certeza si pertenecen al grupo de agresores".

Decir "que no hubo refugiados entre los autores, a mis ojos es erróneo", sostuvo por su parte un policía, Arnold Plickert, representante local de otro sindicato policial, el GdP, en unas declaraciones publicadas por el diario Die Welt. "Según los colegas, muchos de los hombres controlados presentaron certificados de residencia expedidos por la Oficina Federal de Migraciones", agregó.

El diario conservador cita asimismo a "policías" anónimos desplegados en Colonia durante los hechos que afirman que "la mayor parte de las personas presentes eran demandantes de asilo recién llegados".

El jueves, la policía alemana informó de que había identificado a "16 sospechosos" y que había registrado 121 denuncias tras las decenas de agresiones a mujeres ocurridas el 31 de diciembre en Colonia y otras ciudades alemanas.

La ola de agresiones ha exacerbado las divisiones entre los conservadores y los socialdemócratas de la coalición en el poder en Alemania. "El que comete infracciones graves tiene que ser expulsado de Alemania, sea cual sea su estatuto", dijo el miércoles el ministro del Interior, el conservador Thomas de Maizière.

Para que un demandante de asilo pueda ser expulsado de Alemania, la ley establece que tiene que haber sido condenado a una pena de al menos tres años de prisión y que su vida o su salud no esté amenazada en su país de origen. "Vamos a hablar para saber si hay que cambiar" estas reglas, indicó De Maizière, a pesar de que la ley cumple con las exigencias de la Convención de Ginebra y de la Convención Europea de Derechos Humanos.

El responsable de política interior del partido conservador de Baviera (CSU), Stephan Mayer, pidió por su parte el jueves en el periódico Die Welt que las expulsiones sean posibles con sólo una condena a una pena de prisión definitiva.

Una idea rechazada de inmediato por el partido socialdemócrata, socio en el Gobierno de los conservadores de Angela Merkel. Su vicepresidente, Ralf Stegner, dijo a Die Welt que multiplicar las propuestas "no es una manera responsable de gobernar". Stegner considera más urgente poner en marcha "acuerdos ya cerrados, por ejemplo para reforzar los efectivos de la policía federal".

Las agresiones sexuales y robos cometidos durante la noche de Año Nuevo han escandalizado a Alemania y propiciado las críticas a la política de acogida de migrantes del Gobierno de Merkel.

AFP

8 de Enero 2016