Cuba se apresta a ratificar su único partido donde nadie vota en contra

El Partido Comunista de Cuba (PCC), máximo órgano de decisión, instala el sábado su Séptimo Congreso empeñado apenas en avalar la lenta apertura económica del presidente Raúl Castro, a despecho de quienes esperaban un cambio más drástico tras la reconciliación política con Estados Unidos.

En un sistema de partido único como el que rige en Cuba desde hace más de cinco décadas, la reunión del PCC - que en teoría se celebra cada cinco años - supone el acontecimiento político más importante de la isla, pero en esta nueva edición las expectativas son más bien modestas.

Apenas se centran en el mensaje que dará Raúl Castro sobre el estado de las reformas económicas iniciadas en 2008, y la visión de Cuba tras la reciente e histórica visita a la isla del mandatario estadounidense Barack Obama en medio del embargo aun vigente.

Pese a los llamados estadounidenses a la apertura política y económica, el gobierno comunista ya advirtió que persistirá en su modelo socialista que excluye la disidencia.

Castro, de 84 años, dejará el poder en 2018 por lo que se supone que este debería ser su último Congreso al frente de la presidencia, más allá de que luego siga vinculado a la dirigencia del PCC e influenciando sus decisiones.

Castro asumió el poder tras la renuncia de su hermano Fidel (89 años) en 2006 a causa de una enfermedad.

Los organizadores del Séptimo Congreso, que finalizará el martes, dejaron en claro que sólo se "dará continuidad al anterior y a la Primera Conferencia Nacional del Partido", realizados en 2011 y 2012, respectivamente.

El VI Congreso aprobó 313 "lineamientos", previamente sometidos a una amplia consulta popular, que conforman la reforma económica para "actualizar" el agotado modelo económico de corte soviético aplicado durante medio siglo.

Ella incluye la apertura al trabajo privado, inversión extranjera, mecanismos para incentivar la producción de alimentos, la restructuración y descentralización de la empresa estatal, y la unificación de las dos monedas que circulan en la isla desde hace 12 años y son fuente de distorsiones macroeconómicas y desigualdades sociales.

En el lustro transcurrido, "el 21% de los lineamientos ya fue implementado, mientras que el 77% está en ese proceso. El 2% restante (cinco en total) no se ha ejecutado por causas diversas", dijo el PCC, al justificar otra particularidad de la próxima reunión: por primera vez su agenda no se publicó ni consultó popularmente.

Sólo los 1.000 delegados y 3.500 "invitados" analizaron los documentos del congreso, a cuyos debates a puerta cerrada sólo tendrá acceso la prensa oficial.

- ¿Más de lo mismo?-

"Soy escéptico frente al Séptimo Congreso. Creo que será más de lo mismo", dijo a AFP el economista cubano Mauricio de Miranda, de la Universidad Javeriana de Colombia.

Para Miranda, "el problema fundamental es que existe una falta de consenso sobre la estrategia de desarrollo del país, sobre los cambios necesarios y sobre los tiempos en que estos deben tener lugar".

Ante la nueva realidad generada por las reformas y el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos en 2015, tras medio siglo de enemistad, las autoridades parecen más interesadas en dejar claro que no habrá restauración capitalista ni ahora ni cuando salga la generación histórica del poder.

El Partido "tiene metas definidas, pero no programas y fórmulas para alcanzarlas. La carencia se debe a que los presupuestos doctrinarios, así como el modelo y las políticas económicas derivadas, quedaron virtualmente rebasados ante el fracaso del modelo establecido en la Unión Soviética", dijo el politólogo y exfuncionario del órgano ideológico del PCC, Jorge Gómez Barata, en un comentario enviado a la AFP

AFP

15 de Abril 2016