Asesor dice que Obama no se reunira con Fidel Castro, pero si con Raul y los disidentes

La Casa Blanca no prevé un encuentro entre el presidente Barack Obama y el exmandatario cubano Fidel Castro durante su visita a Cuba en marzo, con la que buscaría ampliar los avances en la normalización de las relaciones y hacer irreversible el proceso.

El asesor adjunto de Seguridad Nacional, Ben Rhodes, dijo a periodistas que además de mantener una reunión bilateral con Raúl Castro, Obama se reunirá con "disidentes, miembros de la sociedad civil y aquellos que se oponen a la política de los Castro".

"Siempre tendremos diferencias con este Gobierno", dijo Rhodes, que expresó la intención de la Casa Blanca de poner sobre la mesa el tema de los Derechos Humanos, la libertad de reunión, la libertad de expresión y "los patrones de detenciones" contra algunos miembros de la sociedad civil.

"Queremos hacer este cambio de política irreversible", subrayó Rhodes y reiteró el deseo del Gobierno de levantar el embargo económico.

Más temprano el jueves, Obama dijo en su cuenta en Twitter que la visita está prevista para los días21 y 22 de marzo.

"No esperaría un encuentro con Fidel Castro. Raúl Castro es el presidente de Cuba y Obama se verá con el presidente Castro", explicó Rhodes a periodistas.

La vista de Obama es la primera de un mandatario estadounidense en activo en 88 años a la isla.

Fidel Castro gobernó ininterrumpidamente la isla durante 49 años con un discurso frontalmente opuesto al capitalismo y a sucesivos Gobiernos de Estados Unidos desde que llegó al poder en 1959.

Su hermano Raúl Castro, que lo reemplazó en el cargo en 2008, envió desde entonces mensajes al Gobierno estadounidense instando al diálogo entre las dos naciones.

Rhodes dijo durante la conferencia de prensa que junto a Obama viajarán congresistas de ambos partidos.

El asesor mencionó que el impacto positivo de la nueva política de Obama hacia Cuba puede medirse en el Congreso con la cantidad de simpatizantes de ambos partidos que está ganando el acercamiento con Cuba.

También explicó que su país no planea cambiar la política migratoria hacia la isla, la que ofrece beneficios excepcionales a los cubanos que consiguen pisar suelo estadounidense por tierra o por mar.

El funcionario dijo que, pese al acercamiento, ambos países siempremantendrán diferencias porque tienen sistemas políticos diferentes.

Con Obama viajará a la isla la primera dama, Michelle. "Es muy importante que su voz esté en Cuba y que ella sea parte de esta conversación", afirmó el asesor presidencial.

En su intervención ante la prensa, Rhodes explicó que Obama ha elegido viajar a la isla a principios de año, en vez de más tarde para no tratar el viaje como una coronación, sino como una forma de "seguir moviéndose hacia adelante" y lograr avances tanto alrededor de la visita, como en los meses siguientes.

Martinoticias

18 de Febrero 2016