Baltimore: Mueren los dos policías baleados en restaurante

Un hombre armado mató de un disparo en la cabeza a un policía dentro de un concurrido restaurante y luego baleó fatalmente a otro agente durante un tiroteo, informaron el miércoles autoridades y testigos.

El agresor murió durante el intercambio de disparos cerca de un centro comercial en el que se ubicaba el restaurante, señaló el jefe de policía del condado Harford, Jeffrey Gahler. Sorprendentemente, ningún testigo resultó herido.

La policía no ha dado a conocer un posible motivo de la agresión, pero el jefe de policía cree que el primer agente que se le acercó al agresor recibió un disparo porque vestía uniforme. El atacante, identificado como David Brian Evans, de 67 años, tenía una orden de arresto vigente en el condado Harford y en Florida, en donde estaba acusado de agredir a un policía.

El tiroteo inicial ocurrió dentro de un restaurante Panera en Abingdon, ubicado a 32 kilómetros (20 millas) al noreste de Baltimore.

Sophia Faulkner, de 15 años, dijo que estaba almorzando con su madre y estuvo a punto de sentarse al lado del agresor. En su lugar, eligieron un gabinete ubicado a unos 3 metros (10 pies) debido a que el sujeto parecía "un vago" desaliñado. El hombre estaba sentado en el fondo y no había ordenado alimentos, dijeron Faulkner y su madre.

Un agente fue convocado al restaurante para que indagara los reportes de que alguien estaba causando problemas. El policía intentó hablar con el hombre, que aparentemente ya era conocido de los trabajadores del lugar. Se sentó junto al agresor y le preguntó cómo estaba, y fue entonces que le disparó en la cabeza.

"Lo vi caer de espaldas y la sangre comenzó a salir", dijo Faulkner. "No sabía qué hacer. Mi mamá me preguntó '¿Qué está pasando?' y le dije: 'Al suelo, le acaban de disparar a alguien'''.

El agresor huyó del lugar y "todos comenzaron a gritar", dijo Faulkner. En el restaurante había niños por todos lados, que no asistieron a clases a causa de una nevada.

"Me espanté mucho; había gente corriendo de un lado al otro. Las familias se abrazaban. No sabía qué sucedía en realidad", dijo la joven. "Uno ve estas cosas en internet y las películas y televisión, pero no crees que puedan suceder cuando sales a almorzar con tu mamá".

El cantinero Mike Davis trabajaba en un bar cercano, el Ocean City Brewing Co.'s Taphouse, cuando vio a dos mujeres y un niño corriendo desde el restaurante a la puerta trasera del lugar.

"Estaban histéricos, gritando que habían escuchado disparos", dijo Davis. "Atrancamos la puerta y hablamos con un policía que nos dijo que no dejásemos entrar a nadie. Entonces escuchamos más disparos, 'Pop, pop, pop, pop', que venían del centro comercial. Fue un frenesí".

AP

10 de Febrero 2016