Camara baja aprueba el impeachment a Dilma Rousseff, Brasil en tension

Después de tres días de intensos debates, tension y gritos desde ambas partes, la cámara de Diputados de Brasil aprobó este domingo el juicio politico contra la presidente Dilma Rousseff por corrupción .

Una mayoría abrumadora de 342 votos a favor y 135 en contra envió impeachment al Senado donde también la Oposicion tiene los votos necesarios según ha publicado la prensa en ese país.

Si el Senado ratifica esa decisión a principios de mayo, Rousseff enfrentara un juicio político que implica su separación transitoria del cargo que implicaria sacarla del poder hasta las nuevas elecciones en el 2018.

Si más del 50% de los senadores aprueban el inicio del proceso de juicio político contra la presidenta, ella dejará el cargo por un periodo de 180 días, durante el cual los parlamentarios investigarán su caso.

La sustituiría su vicepresidente Michel Temer, quien podría gobernar hasta fines de 2018, cuando finaliza el mandato.

Antes de que se iniciara la votación, intervinieron los jefes de los grupos de los 27 partidos representados en la ámara baja y, en su mayoría, aunque fijaron posición, liberaron a sus parlamentarios para votar de acuerdo con sus propias convicciones.

De esos 27 partidos, solamente siete se manifestaron a favor de la mandataria y anunciaron su voto contra un eventual juicio.

El primer diputado que votó fue Woston Reis, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que manifestó su apoyo al “impeachment”.

Esta sesión fue precedida por debates que comenzaron el viernes y se prolongaron en forma ininterrumpida durante casi 43 horas, en las que intervinieron 389 diputados.

Rousseff es acusada de incurrir en maniobras contables ilegales para maquillar los resultados del Gobierno en 2014 y 2015, modificar presupuestos mediante decretos y acumular deudas y contratar créditos con la banca pública.


Antes de llegar al pleno de la Cámara baja, la acusación fue analizada por una comisión especial, que aprobó un informe elaborado por el diputado instructor, Jovair Arantes, quien recomendó que se apoyara la apertura del juicio político en el Senado.

El instructor reafirmó que “todos los indicios son más que suficientes” para aceptar la acusación, que presenta “hechos graves que atentan contra la Constitución, las finanzas publicas, la responsabilidad fiscal, la transparencia y contra el país”.

El Gobierno y la propia Rousseff han calificado el proceso como un “golpe de Estado” y han asegurado que esos actos, si bien pudieran sugerir alguna “falta” administrativa, no suponen un “delito de responsabilidad”, que es lo que la Constitución contempla para la destitución de un mandatario.

- En el Senado -

La moción de impeachment pasa ahora al Senado, de 81 miembros. La Cámara alta formaría una comisión de 21 miembros, que dará su opinión sobre la admisibilidad del proceso. Este trámite podría ser más rápido que en diputados y seguiría parámetros similares a ese cuerpo en cuanto a quórum y mayorías.

Para que un dictamen de destitución sea aprobado en el plenario del Senado y se instaure el proceso, necesita una mayoría simple sobre el número de los presentes, una vez conseguido un quórum de 42 senadores. De no lograr ese respaldo, el proceso se archiva.

Analistas consideran improbable que, llegado el caso, el Senado rechace un dictamen que ya tuvo el visto bueno de la Cámara de Diputados y de una comisión propia en la que están representados todos los partidos de la Cámara alta.

- Apartamiento y juicio final -

Si el Senado valida la apertura de un juicio de destitución, Rousseff sería apartada de manera provisoria de sus funciones durante un máximo de 180 días, para dar lugar al proceso propiamente dicho. Sería reemplazada por su vicepresidente, Michel Temer, del partido centrista PMDB.

La sesión final del juicio tendría lugar en el plenario del Senado, bajo la dirección del presidente del Supremo Tribunal Federal (STF). Son necesarios dos tercios de los votos del Senado (54 de un total de 81), para destituir definitivamente a la mandataria, cualquiera sea el número de los presentes. De lo contrario, ésta reasumiría inmediatamente sus funciones.

En esta sesión única, el presidente del Senado puede votar porque no la dirige.

EFE, AFP y Antena305.com

17 de Abril 2016