Bruselas se convierte en un lugar surrealistas ante la amenaza terrorista

Bruselas está más acostumbrada al ir y venir de los diplomáticos europeos que a los camiones con soldados que patrullan las calles. Sus tiendas y mercados deberían estar en una actividad frenética conforme se acerca la Navidad.

Pero tres días de alerta máxima por terrorismo y la aplicación de medidas sin precedentes —entre ellas el cierre del tren subterráneo, las escuelas y las principales tiendas de la ciudad— han creado un ambiente muy distinto debido a que la capital belga intenta evitar ser blanco de ataques como los que provocaron una carnicería en París.

"Es adecuado, ya que Bélgica es el sitio donde nació el surrealismo, pero aquí hay una sensación como de otro mundo", dijo Jan Van Gent, un administrador farmacéutico retirado. "Esto es como una pintura de Magritte, ver a todos estos soldados en una ciudad agradable en la que no encajan".

Otros se mostraron escépticos y consideraron que todas estas medidas no son sino una estrategia de relaciones públicas del gobierno.

"Ahora tienen mucha atención sobre ellos, por lo que tienen que demostrar que están haciendo algo, pero no sé qué tanta diferencia habrá con esto", dijo Maxime Legena, especialista en tecnologías de la información. "Realmente no sabemos qué tan grande es esta amenaza porque el gobierno no ha dicho gran cosa".

El primer ministro Charles Michel anunció el lunes por la noche que Bruselas seguirá en alerta máxima una semana más, a menos que haya algún suceso importante. Indicó que las escuelas y el tren subterráneo empezarán a reabrir sus puertas a partir del miércoles.


AP

24 de Noviembre 2015