Continúan el éxodo de cubanos por la frontera con Mexico

Unos 600 cubanos entraron en EEUU por Laredo (Texas) desde el pasado jueves hasta el lunes, incluidos casi todos los del segundo grupo autorizado a dejar Costa Rica, y el ritmo de llegadas va a seguir así por tres meses más, informó el fundador de la ONG Cubanos en Libertad, Alejandro Ruiz.

En una conversación por teléfono desde Laredo, Ruiz, que presta ayuda a sus compatriotas nada más cruzar el puente sobre el río Bravo que une esa ciudad con Nuevo Laredo (México), indicó que muchos de los cubanos varados en Centroamérica desde noviembre pasado llegan a EEUU por sus propios medios o con ayuda de “coyotes”.

“Están muy desesperados”, señaló este cubano nacido en 1966 y llegado a EEUU en 1992.

Para Ruiz, lo vivido desde el pasado jueves en el Puente Internacional “Comercio Mundial” de Laredo, donde se congregó un grupo importante de familiares y amigos para esperar a los cubanos, “no va a parar”. “Va a seguir así por lo menos tres meses más”, agregó.

Desde mediados de noviembre pasado, miles de cubanos que salieron de su país con la intención de viajar a EEUU y acogerse a la Ley de Ajuste Cubano quedaron atrapados en Costa Rica y algunos otros en Panamá debido al cierre de la frontera nicaragüense.

Gracias a un acuerdo suscrito entre Costa Rica, El Salvador, Guatemala y México, desde el mes pasado se está permitiendo la salida escalonada de grupos de unas 180 personas.

El primer grupo abandonó Costa Rica a mediados de enero y el segundo grupo, de 184 personas, formado principalmente por mujeres y niños, lo hizo la semana pasada.

Este grupo de cubanos viajaron en avión a El Salvador y desde ese país cruzaron a Guatemala en un autobús que los llevó a la frontera con México, donde se les entregó un documento provisional que les otorga un plazo de 20 días para llegar a EEUU por sus propios medios.

Según Ruiz, el pasado fin de semana en el puente internacional parecía que “estuvieran regalando dinero” por la cantidad de gente que esperaba a los cubanos, pero la mayoría de esas personas ya dejaron la ciudad de Laredo.

Una de las personas recién llegadas a EEUU es Caridad Domínguez, quien viajó en compañía de su marido y su hija adolescente desde Costa Rica, donde la familia estuvo tres meses varada.

Los tres se encuentran ya en Miami, donde, según dijo Domínguez, aún no sabe si se van a quedar, pues es muy pronto para decidir, pero están “bien” y “contentos”.

Cubanos en Libertad, una organización creada por Ruiz, sigue atendiendo a los que llegan y les ayuda a asentarse en EEUU si no tienen familia o amigos.

Actualmente hay menos de una decena en el albergue de la ONG, que les gestiona los cupones para alimentos y la ayuda económica a la que tienen derecho por 90 días en virtud de la Ley de Ajuste Cubano.

Para Ruiz, propietario de un taller mecánico y otro negocio en Laredo, la normalización de relaciones entre Washington y La Habana no ha servido para mejorar las condiciones de vida de los cubanos, sino para que se afiancen en el poder los hermanos Castro, a los que acusa de propiciar “éxodos” como el actual para “limpiar un poco la isla”.

“No pueden sostener al pueblo”, señaló Ruiz, quien agregó que el viaje hacia Estados Unidos a través de México está plagado de peligros y los inmigrantes cuentan historias increíbles.

Recientemente, según digo, dos mujeres cubanas, que no formaban parte de los grupos varados en Costa Rica, fueron secuestradas en la ciudad mexicana de Reinosa cuando iban a cruzar a EEUU y sus familias tuvieron que pagar 2,000 dólares de rescate por cada una.

En el año fiscal que terminó el pasado 30 de septiembre más de 43,000 cubanos llegaron a EEUU, lo que supone un aumento de más del 77 % con respecto al periodo anterior, según datos de la Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP).

La mayoría (30,966) entró a través de la frontera sur con México, según las cifras de las oficinas de las autoridades fronterizas de El Paso y Laredo (Texas), Tucson (Arizona) y San Diego (California).


EFE

8 de Febrero 2016