Cubanas en Panama están jineteando y cobran menos que prostitutas locales

El desespero está calando entre los más de 3.500 cubanos varados en Panamá, provocando que muchos abandonen los albergues y acudan a los coyotes en el afán por llegar a Estados Unidos.

Testimonios de cubanos indican que decenas de mujeres, hombres y niños han perdido la esperanza en un eventual plan regional que les permita continuar la travesía, después que Costa Rica cerró su frontera en diciembre alegando que no puede hacerse cargo de más migrantes.

La negativa de las autoridades costarricenses provocó un cuello de botella enPaso Canoas, donde continúan llegando cubanos. El drama que pareciera no tener fin.

Hoy el Sistema Nacional de Protección Civil de Panamá trasladó a más de 200 cubanos desde Paso Canoas a hoteles en la ciudad de David, a causa de que sus tiendas de campaña resultaran afectadas por la fuerte lluvia que cayó la noche de este martes.

Otra arista que viven miles de cubanos varados en Paso Canoas, Panamá, ha sido revelada por medios locales.

El Diario Extra afirmó que crece la prostitución de cubanas en la zona fronteriza, lo que ha causado estragos entre las prostitutas locales, que se quejan de que las isleñas les están robando el "mandado" con sus clientes porque están cobrando más barato.

Según el reporte, las cubanas "se las ingenian" para pasar la frontera.

Yosmel confirmó a Martí Noticias que algunas cubanas están jineateando.

"Como cuando vivían en Cuba, las cubanas llegan aquí y se ponen a jinetear (..) es una cosa normal aquí", explicó.

"Aquí lo que se está viendo es candela", agregó.


Una prostituta que Diario Extra nombró "Ana", dijo que solía tener relaciones con al menos cuatro hombres al día pero desde la llegada de las cubanas "si acaso pesca dos". La prostituta instó a las autoridades costarricenses a que tomen cartas en el asunto.

"Sabemos que ellas están de tránsito y esperamos que pronto puedan seguir su camino al norte. Hemos dejado claro cuál es la zona donde pueden trabajar, nosotras en Paso Canoas, ellas del otro lado y todos felices", aseguró.

El trabajo se hace a cualquier hora del día, sin embargo en horas de la noche es cuando más movimiento se ve en la línea fronteriza, donde las trabajadoras del sexo tienen sus dormitorios establecidos para hacer sentir bien a sus clientes. Lo contradictorio del caso es que los africanos están buscando a las ticas, quienes aseguran que no son tan calientes como sus clientes habituales, que son principalmente centroamericanos que pasan viajando y son “huesos” porque no andan mucho dinero. Lo que temen las autoridades es que se desate alguna enfermedad contagiosa, ya que tienen conocimiento que algunos les gusta mantener relaciones sexuales sin protección y las mujeres a cambio de más dinero acceden.

En enero de 2016 un epidemiólogo del Ministerio de Salud en Chiriquí reveló la preocupación de las autoridades sanitarias, tras haber recibido información sobre cubanas que se prostituyen en Paso Canoas de manera clandestina.

"Estamos ejerciendo nuestros controles en las mujeres que se dedican a las actividades de prostitución en Paso Canoas, pero es difícil cuando las mujeres lo hacen a espalda de los controles sanitarios", afirmó el médico Pablo Acosta, epidemiólogo del Ministerio de Salud en la provincia de Chiriquí al portal Panamá América.

Con informacion de Martinoticias y Diario Extra

21 de Abril 2016