EEUU condena brutal atentado terroristas en Pakistan

Estados Unidos condenó "en los términos más fuertes" el "atroz" ataque terrorista ocurrido hoy en un parque de la ciudad paquistaní de Lahore, que dejó al menos 63 muertos y 290 heridos, entre ellos mujeres y niños.

"Este acto cobarde en el que ha sido durante mucho tiempo un parque pintoresco y apacible ha matado a decenas de civiles inocentes y ha dejado a muchos heridos", dijo en un comunicado el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Ned Price.

"Enviamos nuestras más profundas condolencias a los seres queridos de las víctimas mortales, al igual que nuestros pensamientos y oraciones están con los muchos heridos en la explosión", agregó Price.

El portavoz insistió en que Estados Unidos apoya al pueblo y al Gobierno de Pakistán "en este momento difícil" y aseguró que el Gobierno estadounidense seguirá trabajando con sus socios en Pakistán y en toda la región, quienes juntos van a ser "inflexibles" en los esfuerzos "para erradicar el flagelo del terrorismo".

"Un suicida hizo explotar las bombas que portaba en el parque Gulshan Iqbal cerca de una zona infantil en torno a las 19.00" hora local (14.00 GMT), dijo a Efe el portavoz policial del área, Mohamed Salim.

Un portavoz de los servicios de rescate de la ciudad, Jam Sajjad, explicó a Efe que el parque Gulshan Iqbal tiene una extensión enorme, con zona de actividades para niños y que en el momento de la explosión el lugar estaba lleno de familias que van a pasar allí la tarde los fines de semana.

El Gobierno provincial del Punjab, de la que Lahore es la capital, informó en su cuenta de Twitter que se ha declarado el estado de emergencia en todos los hospitales de la ciudad y anunció tres días de luto oficial.

A mediados de marzo, 15 personas murieron y 30 resultaron heridas en un atentado con bomba contra un autobús en el que viajaban empleados del Gobierno en la ciudad de Peshawar, en el noroeste del país.

A pesar de ello, los atentados talibanes se han reducido tras el comienzo de una operación militar en las zonas tribales en 2014 y que todavía continúa en la que han muerto unos 3.500 insurgentes, según el Ejército.

EFE

27 de Marzo 2016