Gobernador declaró estado de emergencia para el estado

EEUU continua con política de puertas abiertas para éxodo de cubanos de Centroamérica

Un total de 184 migrantes cubanos que estuvieron varados desde noviembre en Costa Rica llegaron la tarde del viernes a Ciudad Hidalgo, Chiapas, sureste de México, como parte de un acuerdo multinacional para ayudarles a llegar Estados Unidos, informó en un comunicado el gobierno.

Se trata del segundo grupo de cubanos que llega a México, el primero arribó el 13 de enero pasado, tras el acuerdo humanitario entre Costa Rica, El Salvador, Guatemala y México.

Los 184 cubanos, entre los que se encuentran 66 menores de entre seis meses y 18 años, recibirán “un documento provisional de Visitante por Razones Humanitarias (…) que les permite permanecer en territorio mexicano hasta por 20 días”, indicó en un comunicado el Instituto Nacional de Migración (INM).

Al igual que el primer grupo, estos migrantes salieron vía aérea desde Liberia, Costa Rica, hasta San Salvador, El Salvador, y de ahí en ómnibus llegaron hasta la frontera en Tecún Umán, Guatemala, y luego al municipio fronterizo Ciudad Hidalgo, en Chiapas, México.


Otros miles de migrantes cubanos varados en Costa Rica y Panamá podrán viajar directamente a México en avión las próximas semanas para continuar su recorrido a Estados Unidos, informaron este viernes los gobiernos de los países centroamericanos.

“El objetivo de lo que nos hemos trazado los gobiernos con respecto a los cubanos no es que se vayan del país, el objetivo supremo es que lleguen en buenas condiciones a su destino final”, comentó el canciller costarricense, Manuel González, en conferencia de prensa.

En el caso de Costa Rica, los cubanos tendrán la opción de viajar a las ciudades de Reynosa o Nuevo Laredo, en el noreste de México, desde donde irían en autobús al más puesto fronterizo más cercano con Estados Unidos.

El costo tendrá un valor promedio de 790 dólares por cada adulto, que debe ser pago por los cubanos, y se hará en aviones fletados con capacidad de unas 118 personas cada uno, precisó el canciller González.

Costa Rica también les dará la opción de hacer el viaje por vuelo comercial a El Salvador y por tierra hasta Tapachula, en el sur de México, desde donde pueden continuar el recorrido por su cuenta. Ese viaje tendrá un costo de 555 dólares.

Panamá no reveló detalles sobre el costo o la logística de la salida de los cubanos.

Costa Rica llegó a albergar a 7,800 cubanos desde que Nicaragua les cerró en noviembre el paso por su territorio. En Panamá hay unos 1,300 en la misma condición.

La directora de Migración de Costa Rica, Kathya Rodríguez, precisó que actualmente hay 4.128 isleños en los albergues y consideró que muchos podrían haber salido irregularmente del país con ayuda de “coyotes”, como se conoce a los traficantes de personas.

Costa Rica realizó dos vuelos a El Salvador el 12 de enero y el 4 de febrero con 364 cubanos, quienes continuaron el recorrido por tierra.

Entre tanto, Panama venía buscando una salida para acercar “lo más posible” a Estados Unidos a cientos de cubanos varados en la frontera con Costa Rica, donde permanecen alojados en hostales, iglesias y otras instalaciones en el paso fronterizo de Paso Canoas.

Según la viceministra costarricense de Gobernación, Carmen Muñoz, se espera sacar al menos 600 personas por semana en aviones a México o El Salvador, para completar el retiro de los cubanos en un máximo de cinco semanas.

La demora generó un fuerte malestar entre algunos de los cubanos radicados en albergues de Costa Rica, alegando que no se les ha dado información sobre su destino.

Unos 80 cubanos en un albergue de la ciudad occidental de San Ramón se declararon este viernes en huelga de hambre por esa molestia.

El médico cubano Henry Roque, ubicado en un albergue de la ciudad noroccidental de La Cruz, dijo que el malestar se extendió a esa zona y varios de sus compatriotas planeaban organizar alguna manifestación de disconformidad.

Al respecto, el presidente costarricense Luis Guillermo Solís los llamó a mantener la calma porque en pocas semanas se completará su salida.

“Hay que convocar a la calma, sabemos que hay una situación de mucha ansiedad entre los migrantes, (pero) es necesario que estén tranquilos, el gobierno está haciendo lo posible para que salgan pronto”, dijo Solís a periodistas.


AFP

5 de Febrero 2016