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Ya es oficial, Trump cambia el statu quo, Jerusalén es la capital de Israel, mudaran la embajada

El presidente, Donald Trump, confirmó el miércoles que EEUU reconocerá a partir de ahora a Jerusalén como capital de Israel, una medida que promete generar tensiones en Oriente Medio y reducir las posibilidades de un proceso de paz entre israelíes y palestinos.

“He determinado que es hora de reconocer oficialmente a Jerusalén como capital de Israel”, dijo Trump en un discurso desde la sala de recepciones diplomáticas de la Casa Blanca.

El propio presidente ya informó a varios dirigentes de Medio Oriente de su intención de transferir la embajada de Estados Unidos de Tel Aviv a Jerusalén, un paso que requiere el reconocimiento de esa ciudad como la capital israelí.

El estatuto de Jerusalén es un asunto clave en el conflicto palestino-israelí, y ambas partes reivindican a esa ciudad como su capital.

Desde la Sala de Recepción Diplomática de la Casa Blanca con un fondo de decoraciones navideñas, también dijo que la embajada de Estados Unidos en Israel, con el tiempo, sería trasladada desde Tel Aviv a Jerusalen.

Israel es el único país donde Estados Unidos tiene una embajada en una ciudad que la nación anfitriona no considera su capital.

"He determinado que es hora de reconocer oficialmente a Jerusalén como la capital de Israel", dijo Trump. "Si bien los presidentes anteriores han hecho de esto una gran promesa de campaña, no han cumplido. Hoy estoy cumpliendo con lo que prometi ".

"Cuando entré en la oficina, prometí ver los desafíos del mundo con los ojos abiertos y un pensamiento muy fresco", dijo, apoyándose fuertemente en una ley federal aprobada por el Congreso de mediados de la década de 1990 que exigía la reubicación de la embajada a Jerusalen, pero que nunca se concreto.

"Nos hemos negamos a reconocer cualquier capital israelí, en absoluto", agregó Trump. "Pero hoy finalmente reconocemos lo obvio, que Jerusalén es la capital de Israel. Esto no es más que un reconocimiento de la realidad ".

'También es lo correcto para hacer. Es algo que tiene que hacerse ".

Israel reclama la ciudad entera como su capital indivisible, mientras que los palestinos aspiran a que el este de la ciudad sea la capital de su futuro Estado. El estatus de Jerusalén se encuentra entre los problemas más difíciles a resolver en el conflicto palestino-israelí.

El 15 de mayo de 1948 estalló la primera guerra árabe-israelí. Las batallas más violentas, que se sucedieron hasta julio de 1949, tuvieron lugar en los alrededores y en el interior de Jerusalén. Este conflicto llevó a la división de la ciudad: Jerusalén Este, bajo control árabe; y Jerusalén Oeste, en manos de Israel.

El poder de la parte oriental lo tuvo Jordania hasta 1967. Zona que incluía la Ciudad Vieja y los lugares sagrados. Pero ese año, tras la Guerra de los Seis Días (entre el 5 y 10 de junio), el control pasó a manos de Israel.

El Parlamento israelí aprobó una ley para brindar protección a los lugares sagrados. A través de esa medida, se garantizaba el acceso a los fieles de todas las religiones.

Este conflicto en torno a la ciudad santa se convirtió en uno de los principales focos de disputa entre israelíes y palestinos. Estos últimos, hasta el día de hoy, continúan proclamando a Jerusalén Este como capital de un futuro estado palestino.

En 1993, en el marco de los acuerdos de Oslo, Israel y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) acordaron que el estatus de la ciudad sería discutido en etapas más avanzadas de la negociación. En ese proceso participaron el por entonces primer ministro israelí, Isaac Rabin, y el presidente de la OLP, Yaser Arafat, con la mediación del ex jefe de Estado norteamericano, Bill Clinton.

El tema volvió a ser discutido siete años más tarde, pero no hubo acuerdo, ya que Arafat rechazó todas las propuestas que se barajaron.

Este gesto político, sin embargo, desató una intensa ola de alertas a Washington, ante las consecuencias incendiarias que podría tener en toda la región.

El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, informó este martes que mantuvo una conversación telefónica con Trump y que el presidente estadounidense le adelantó la "intención" de transferir la embajada a Jerusalén.

Abbas aseguró que en esa conversación alertó a Trump sobre las "peligrosas consecuencias" del gesto para "la estabilidad en la región y en el mundo".


A su vez el rey Salmán, de Arabia Saudí, uno de los más firmes aliados de Washington en el mundo árabe, alertó este martes que la decisión de reconocer a Jerusalén como capital israelí podría desatar "la cólera de los musulmanes" en todo el mundo.

En tanto, el movimiento islamista palestino Hamas expresó que el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel traspasa "todas las líneas rojas".


El estatuto de Jerusalén es uno de los temas más sensibles del conflicto entre palestinos e israelíes. La comunidad internacional no reconoce a Jerusalén como capital de Israel, ni la anexión de su sector oriental, aunque algunos países han trasladado su embajada.

En tanto, la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Federica Mogherini, advirtió que el reconocimiento de Jerusalén como capital israelí en la práctica inviabilizaría la creación de un Estado palestino junto al Estado hebreo.

"Debe encontrarse una solución a través de las negociaciones para resolver el estatus de Jerusalén -ocupada y anexionada por Israel- como futura capital de dos Estados (israelí y palestino), con el objetivo de responder a las aspiraciones de las dos partes", expresó.

Conocida como la Ciudad Eterna, la de David o la de la Paz , Jerusalén fue destruida y reconstruida en varias oportunidades. Lugar sagrado para las tres religiones monoteístas, judíos cristianos y musulmanes se movilizan cada año para conocerla.

Para los judíos, Jerusalén es la encarnación del antiguo Israel, escenario de la gloria del rey David y sede del Templo de Salomón. Todos los judíos del mundo rezan mirando hacia Jerusalén.

Para los cristianos, es la ciudad donde Jesús pasó sus últimos días, escenario de la Última Cena, la Crucifixión y la Resurrección.

Para los musulmanes es Al Quds, "la Sagrada", el lugar donde Mahoma empieza su vida mística y asciende al cielo sobre su corcel. Es la tercera ciudad santa, después de La Meca y Medina. Con más de 3.000 años de historia, es una de las ciudades más antiguas del mundo.

En Israel sólo el 2% de la población practica las diferentes tendencias cristianas (ortodoxa griega, católica griega, católica romana, ortodoxa armenia, católica armenia, maronita, ortodoxa siria, católica siria, católica caldea y episcopal), explica la ONG Fuente Latina. La otra minoría es la musulmana, con un 17% de la población, incluyendo a los circasianos y beduinos. Finalmente, el 75,6% de la población es judía aunque no practique la religión.



Agencias

6 de Diciembre 2017