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Finaliza juicio a puerta cerrada de José Daniel Ferrer , la sentencia será el 12 de marzo

El juicio contra el líder opositor José Daniel Ferrer y otros tres activistas de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) quedó concluso para sentencia, tras más de 13 horas de deliberaciones, aseguraron a Radio Televisión Martí fuentes que tuvieron acceso al tribunal.

La condena, basada en la petición fiscal de 9 años de cárcel para Ferrer por los cargos de lesiones y privación de libertad, queda pendiente de ratificación, aseguró este jueves a Radio Martí Ada Ibis Ladrón de Guevara, quien estuvo presente en la vista celebrada el miércoles en el Tribunal Municipal Popular de Santiago de Cuba.

El juicio a un disidente cubano que se convirtió en las últimas semanas en el foco de las críticas de Estados Unidos a la isla concluyó tras más de 13 horas de debate y el proceso quedó listo para la sentencia, informó la esposa del acusado.

“Estoy aquí supuestamente como acusado, pero yo soy el que acusa” a la dictadura por todas las violaciones que comete, dijo Ferrer durante su declaración en la audiencia, según la activista, en referencia a la campaña que el líder opositor impulsó desde la cárcel.

Cuando Ferrer intentaba expresarse, el juez lo interrumpía constantemente, algo que no ocurrió con la fiscalía, añadió Ladrón de Guevara.

Según la activista, hubo “muchas incongruencias” en las declaraciones sobre los hechos que ofrecieron los testigos de la fiscalía. “Una pieza muy mal armada”, subrayó. Puso de ejemplo el testimonio sobre la supuesta golpiza a Sergio García, quien habría sido atacado de forma violenta “con los puños, con un palo, por la cabeza”, pero los médicos no certificaron ninguna lesión grave.

El veredicto contra el opositor José Daniel Ferrer será dado a conocer el 12 de marzo, explicó el jueves a The Associated Press la esposa del inculpado, Nelva Ortega.

Durante la jornada judicial de la víspera la Fiscalía reiteró ante el tribunal de la oriental ciudad de Santiago de Cuba, a 800 kilómetros de la capital, el pedido de nueve años de prisión para Ferrer por lesiones y privación de la libertad.

“Estoy aquí supuestamente como acusado, pero yo soy el que acusa” a la dictadura por todas las violaciones que comete, dijo Ferrer durante su declaración en la audiencia, según la activista, en referencia a la campaña que el líder opositor impulsó desde la cárcel.

Cuando Ferrer intentaba expresarse, el juez lo interrumpía constantemente, algo que no ocurrió con la fiscalía, añadió Ladrón de Guevara.

Según la activista, hubo “muchas incongruencias” en las declaraciones sobre los hechos que ofrecieron los testigos de la fiscalía. “Una pieza muy mal armada”, subrayó. Puso de ejemplo el testimonio sobre la supuesta golpiza a Sergio García, quien habría sido atacado de forma violenta “con los puños, con un palo, por la cabeza”, pero los médicos no certificaron ninguna lesión grave.

“Había todas las medidas de seguridad posibles”, manifestó Ortega a AP, quien pudo entrar el miércoles a la sala de audiencias junto a dos hijos de Ferrer y familiares de otros tres inculpados en el expediente, Roilán Zarraga, José Pupo Chaveco y Fernando González, todos activistas de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu).

El Departamento de Estado de Estados Unidos exigió su liberación alegando que se trataba de una detención política, pero para las autoridades isleñas se trata de delitos comunes realizados por un oportunista que Washington está usando para estigmatizar a Cuba en medio de una fuerte tensión binacional tras el endurecimiento de las sanciones hacia la isla por parte de la administración del presidente Donald Trump.

Otros disidentes y organizaciones como Amnistía Internacional y grupos europeos reclamaron por su situación legal.

Según Ortega, el tribunal y sus alrededores estaban fuertemente custodiados por policías y agentes de inteligencia, quienes inicialmente les impidieron el paso y luego dejaron ingresar sólo a un reducido grupo a la audiencia pública.

En la vista oral -que comenzó a las 8.40 del miércoles y se prolongó hasta las 22.15- Ferrer hizo dos declaraciones ratificando su inocencia al inicio y al final de la jornada durante unos 18 minutos en total.

Aunque no hubo declaraciones del gobierno sobre el caso, Ortega indicó que cámaras de televisión y un periodista oficialista estuvieron en la sala.

En la madrugada del jueves blogueros y activistas colgaron capturas de pantalla de la cuenta de Twitter del Ministerio de Justicia en las que se aseguraba que “Ferrer tendrá un juicio justo en el cual se le garantizará su debido proceso”, pero esas entradas aparentemente fueron borradas posteriormente, constató AP.

“El juez estaba parcializado y lo interrumpió varias veces”, agregó Ortega al señalar que en la audiencia no se lo dejaba mencionar palabras como Unpacu o realizar comentarios políticos.

Ferrer y los otros tres inculpados fueron encarcelados a comienzos de octubre de 2019 pero las autoridades cubanas recién dieron a conocer en noviembre los cargos en su contra.

En noviembre un video de la televisión estatal cubana mostró declaraciones de Sergio García González, quien dijo ser la persona atacada por Ferrer y que el miércoles ratificó su testimonio ante el Tribunal.

En aquel video el gobierno incluyó una imagen en la que al parecer Ferrer se daba violentos golpes a sí mismo contra una mesa de una sala policial para desmentir las acusaciones de que había sido maltratado por los uniformados. Además, el video contenía visitas de la encargada de negocios estadounidense en Cuba, Mara Tekach, a la casa de Ferrer.

Según Ortega el abogado de Ferrer, Gustavo Ortiz Concepción, proclamó durante la audiencia del miércoles la inocencia del acusado pues a su entender las pruebas no mostraron que García González fuera agredido por los disidentes, sino que sus lesiones obedecían a una caída de una bicicleta.

La Fiscalía pidió ocho años para Pupo Chaveco y siete para González y Zarraga.

Además de ser líder de Unpacu, Ferrer es un ex preso político del llamado Grupo de los 75, arrestados y sentenciados en 2003 y que fueron posteriormente liberados -la mayoría de manera condicional- gracias a las gestiones de la Iglesia católica y el gobierno español. Muchos salieron del país. La entonces condena contra Ferrer fue a 25 años, pero fue excarcelado en 2011.

La administración de Trump incrementó el embargo de seis décadas para presionar un cambio de modelo político en la isla. En los últimos meses se limitaron los viajes de estadounidenses a Cuba, se prohibieron los cruceros y se persiguió a las empresas que quisieran operar con la isla, incluso a los barcos que traen combustible.

AP y Martinoticias

27 de febrero 2020