ISIS aumenta el terror global ante perdida de territorios

Estado Islámico, que está perdiendo territorio en Irak y Siria, se ha atribuido la autoría de una oleada creciente de ataques en todo el mundo este verano, la mayoría de ellos en Francia y Alemania.

Esta nueva serie de ataques se produjo tras un llamamiento a atacar Occidente durante el mes sagrado del Ramadán en junio y julio, en un aparente cambio de estrategia por parte del grupo yihadista, que se ha visto castigado por dos años de ataques aéreos de la coalición liderada por Estados Unidos y avances de las fuerzas locales terrestres.

En lugar de instar a sus seguidores a que viajen a su autoproclamado califato, les animó a actuar en sus países de residencia utilizando cualquier medio a su disposición.

"Si los tiranos cierran la puerta de la migración en vuestras caras, abrid a continuación la puerta de la yihad en las suyas y volved sus acciones contra ellos", dijo un corte de audio, supuestamente del portavoz Abu Muhammad al-Adnani, en referencia a los esfuerzos de los gobiernos occidentales para evitar que combatientes extranjeros viajen para unirse al grupo.

Los seguidores radicalizados han respondido a ese llamamiento en varias ocasiones en los últimos dos meses en países que forman parte de la coalición internacional que combate a Estado Islámico, incluyendo disparos a la gente en un club nocturno de Florida, el atropello con un camión en la Riviera francesa, y un ataque con hacha en un tren cerca de Munich.

Los autores tenían diversos grados de conexión con los yihadistas de Oriente Próximo. Algunos habían intentado viajar a Siria y se encontraban en el radar de las autoridades, mientras que otros mostraron pocos signos externos del radicalismo hasta los atentados en los que participaron.

"Hay una creciente comprensión de que la idea del califato se está muriendo y los líderes están pidiendo a los combatientes extranjeros, cada vez más, que no vayan a Irak y Siria, sino a otros lugares o que cometan actos de violencia a nivel local", dijo Max Abrahms, profesor de la Northeastern University en Boston que estudia a grupos extremistas.

De cara al futuro, los expertos en seguridad y funcionarios en el Oriente Próximo y Occidente predicen que la campaña militar contra el grupo en Irak y Siria acabará en última instancia con el objetivo de establecer un califato, pero al hacerlo puede dar lugar a un aumento sostenido de los ataques de militantes a nivel mundial.


'LOBO SOLITARIO'

Desde hace más de un mes, los partidarios del Estado Islámico en las redes sociales han alentado a los posibles atacantes en formato "lobo solitario" en Occidente que elijan métodos que van desde la sofisticación de las bombas y los disparos a las puñaladas.

"Jurad lealtad en secreto o en público a (líder del Estado Islámico) Abu Bakr al-Baghdadi y cada uno de vosotros seréis un soldado del califato, sin ninguna diferencia con los que están en el Estado Islámico", dijo un partidario.

Las reivindicaciones de los ataques recientes emitidos por Estado Islámico a través de la agencia de noticias Amaq, que apoya al grupo yihadista, han hecho referencias al llamamiento de Adnani.

Los ataques "llevaron a cabo la operación en respuesta a los llamamientos para atacar a ciudadanos de los países que forman parte de la coalición que lucha contra el Estado islámico" en Irak y Siria, dijo una declaración después de cuatro incidentes este mes en Europa.

En Francia, un ataque con un camión el Día de la Bastilla mató a 84 personas en Niza y un atentado en una iglesia mató a un cura católico octogenario en Normandía; en Alemania, un ataque con un hacha y un atentado suicida en Baviera hirieron a unas 20 personas en total.

La mayoría de los agresores, en mensajes pregrabados que juraban lealtad a Estado islámico y asumían la responsabilidad de los ataques, se hicieron eco de la retórica de Adnani y alentaban a otros a emularlos.

"Hermanos, salid con un cuchillo, lo que sea necesario, atacadles, matadlos en masa", dijo Abdel Malik Petitjean, uno de los dos hombres que mató al sacerdote en el norte de Francia la semana pasada.

"Si no podéis viajar al Levante (Siria), combatid entonces contra los ejércitos apóstatas en vuestro país", dijo Muhammad Riyad, de 17 años de edad, el refugiado afgano que llevó a cabo el ataque con hacha en un tren en Baviera a principios de este mes, instando a otros musulmanes en un vídeo similar.

'PROBABLE EMPEORAMIENTO'

Mientras Estado Islámico se ve debilitado militarmente, intenta cometer ataques violentos en el resto del mundo, según Abrahms, incluyendo la reivindicación de acciones que tengan un vínculo muy débil con el grupo.

"No discrimina a la hora de decidir quién puede ser un soldado del califato... y no discrimina a la hora de atribuirse ataques", dijo.

En los últimos 18 meses, el grupo ha sido expulsado de una cuarta parte del territorio que tomó en Irak y Siria en 2014, dijo la firma de investigación IHS este mes; otras estimaciones apuntan a que las pérdidas podían acercarse a la mitad.

Las autoridades iraquíes han prometido retomar Mosul - la ciudad más grande todavía bajo el control del grupo - a finales de este año, pero los militantes probablemente mantendrán campamentos en zonas desérticas remotas y volverán a las técnicas insurgentes más tradicionales.

La derrota de Estado Islámico está mucho más lejos en Siria, y el grupo ha establecido bastiones en puntos inestables de Libia a Afganistán o Filipinas.

El director del FBI James Comey dijo esta semana que teme que la eventual derrota del Estado Islámico conduzca a un aumento de los ataques en Estados Unidos y Europa al atraer a los militantes de Siria de la misma forma que al Qaeda surgió de los combatientes que se habían radicalizado en Afganistán en la década de los ochenta.

Analistas, entre ellos J. M. Berger, profesor de la Universidad George Washington que investiga el Estado Islámico, coinciden con esta predicción.

"En el futuro, cuando los seguidores (de Estado islámico) no tengan nada que perder, es probable que las cosas empeoren", dijo.

AP

31 de Julio 2016