La NASA abrió Oficina de Defensa Planetaria contra Asteroides

Hace tres años, un meteorito sobrevoló la atmósfera de la tierra a 67,000 kilómetros por hora y explotó a 230 kilómetros de Cheliábinsk, Rusia. Con un tamaño de 59 pies y un peso de 11,000 toneladas, era un meteorito grande, pero no el más grande que se ha registrado.

La explosión resultante fue nada menos que 30 veces más poderosa que la bomba atómica que destruyó Hiroshima, de acuerdo con la NASA, y con una onda expansiva que rompió los cristales de 7,200 casas. Cerca de 1,500 personas resultaron heridas.

Hoy la NASA espera eludir un golpe más devastador.

Este lunes, la agencia espacial abrió la Oficina de Coordinación de Defensa Planetaria para estudiar cómo detectar y parar grandes asteroides que van hacia la tierra. Un asteroide es un trozo de roca en el espacio, mientras que un meteorito es un trozo de asteroide o cometa que se ha convertido en meteoro cuando ha entrado en la atmósfera.

"La detección de asteroides, la monitorización y la defensa de nuestro planeta es algo que la NASA y sus socios interagenciales, así como la comunidad global, se toma muy en serio", afirmó John Grunsfeld, administrador asociado del Directorio de Misión Científica de la NASA en un comunicado. "Aunque no haya amenazas de gran impacto conocidas en este momento, la súper bola de fuego de 2013 en Cheliábinsk y la reciente aproximación a la tierra del Asteroide Halloween nos recuerda que debemos estar vigilantes y mantener nuestros ojos en el cielo".

Descubierto pocas semanas antes de que sobrevolara de forma segura la tierra el pasado 31 de octubre del año pasado, el asteroide Halloween, de 400 metros de diámetro, es el mayor objeto que ha pasado cerca de la tierra en la historia registrada, de acuerdo con la NASA. Pasó rozando ligeramente la luna a 380,000 kilómetros del satélite.

Está previsto que un asteroide de 800 metros de diámetro pase cerca de la tierra y alrededor de la luna en 2027. Para compararlo, el asteroide que se cree que mató a los dinosaurios tenía el enorme tamaño de casi 10 kilómetros de diámetro y descargó una energía en su explosión equivalente a un billón de veces la energía de la bomba atómica, recordó la NASA.

Parar este tipo de colisión cósmica puede parecer imposible. Pero los expertos aseguran que podría ser más fácil que la dura prueba por la que tuvo que pasar Bruce Willis en 1998 en la película Armageddon, cuando los astronautas desviaron un asteroide del tamaño de Texas mediante una bomba nuclear.

"La amenaza de impacto de un asteroide es muy pequeña, pero el hecho es que los asteroides pueden y van a golpear la tierra", sostiene Bruce Betts, director de ciencia y tecnología de la Sociedad Planetaria. "Lo que lo hace diferente de cualquier otro gran desastre natural es que lo podemos prevenir".

Más que usar una arma nuclear —que convertiría a un gran y mortífero meteorito en muchos y pequeños meteoritos mortíferos—, Betts explicó que los científicos podrían aporrear a un asteroide con una nave espacial hasta que virara su curso de colisión con el planeta.

Estados Unidos y Rusia ya tienen la capacidad de armar defensas coordinadas contra los asteroides.

"Estos países ya han trabajado conjuntamente", dijo el historiador especialista en exploración espacial de la Texas A&M University, Jonathan Coopersmith. "Tienes la Estación Espacial Internacional como una demostración de que esto es posible".

La cuestión, según los expertos, es si los científicos pueden detectar un asteroide a tiempo. La humanidad podría parar casi cualquier asteroide con una a década o más de antelación.

La fundación sin ánimo de lucro B612 Foundation, que alerta de los riesgos de los asteroides desde 2002, ha propuesto que se construya un telescopio espacial de infrarrojos para asegurarnos de que asteroides mortíferos no van a acercarse sigilosamente al planeta.

"Hay estimados un millón de asteroides lo suficientemente grandes como para destruir una gran ciudad, a pesar de que sólo hemos localizado el 1 por ciento de estos asteroides", afirma la fundación en su comunicado.

Pero el año pasada la NASA echó para atrás un acuerdo para ayudar a construir un telescopio de infrarojos de 450 millones de dólares por falta de fondos.

La Oficina para la Coordinación de la Defensa Planetaria tiene un presupuesto anual de 50 millones de dólares al año. No es suficiente para lanzar nada a la órbita, según los expertos, pero es suficiente para pagar las investigaciones de los científicos de la agencia sobre el terreno.

En el supuesto de que un asteroide mortífero surgiera de la nada y la NASA no tuviera tiempo de destruirlo, este grupo de científicos tendría otra función: ayudar a la Agencia Federal de Emergencias (AFE) a coordinar evacuaciones y a gestionar las consecuencias de un impacto catastrófico.

Por suerte, la NASA establecerá un sistema de alerta antes de que la AFE sea necesaria.

"No tenemos porque ser dinosaurios", dijo Betts.

17 de Enero 2016

Vice