La verdad sobre el Éxtasis, impactante realidad

Una noche del pasado noviembre, un amigo y yo estábamos tomando unas cervezas en la terraza de un bar cerca de la Bastilla, en París. En principio sólo éramos dos, pero cuando volví del baño me di cuenta de que un güey se había invitado a sentarse en nuestra mesa, frente a mi amigo. Debía de tener unos treinta años. Era bastante guapo y delgado, y no iba muy bien afeitado. Al principio pensé que era un vagabundo, uno de esos que a veces te encuentras en los bares, pero su estilo parecía más bien el de un estudiante de Artes Visuales, estarán de acuerdo en que ambos son fáciles de confundir.

Me senté a la mesa. Mi amigo estaba tratando de entablar conversación. Resultaba obvio que al tipo le pasaba algo. Con frecuencia se giraba hacia la calle, a pesar de que no había nadie ahí. Fruncía el ceño, no sonreía. Movía la pierna frenéticamente arriba y abajo, excepto cuando uno de nosotros rompía el silencio. Se rascaba la cabeza. Nunca tomaba la iniciativa de la conversación, lo que hacía que su presencia cada vez resultara más absurda. Cuando le hacíamos alguna pregunta, nos miraba directamente a los ojos durante más de diez segundos —lo que parecía una eternidad— y permanecía en silencio. Tan extraña era la situación, que llegamos a pensar que simplemente nos apuñalaría en el estómago y se largaría.

Nos dijo que se llamaba Alexandre y que era "de Rusia", que había llegado caminando desde Siberia a París, "cuando tenía 10 u 11 años". No nos atrevimos a decirle que aquella historia no parecía demasiado factible porque el tipo nos daba un poco de miedo y porque cualquier respuesta de nuestra parte de todas formas crearía un silencio incómodo. Dijo que vivía y mendigaba en la calle. Y entonces, en medio de esta especie de remedo de conversación, cuando le estábamos preguntando si se encontraba bien (cada vez parecía sentirse más presa del pánico), nos confesó que se había tomado una pastilla de éxtasis hacía diez años y que estaba en el viaje desde entonces.

No era la primera vez que oía una historia así sobre el éxtasis. Existe incluso una conocida leyendo urbana que circula por todos los patios de la prepa y campus universitarios, pero aquella era la primera vez que me la creía, al ver la locura en que este güey parecía estar sumido. ¿Es realmente posible que se te fría el cerebro tomando una sola pastilla?

Llamé a M. Bailly, psiquiatra infantil y Profesor en el Hospital Universitario Saint-Marguerite de Marsella, para que me contara más cosas sobre los efectos del éxtasis y el MDMA en el cerebro.

Hola, Profesor. ¿Qué es lo que sucede realmente en el cerebro cuando tomamos una pastilla de éxtasis?


M. Bailly: El éxtasis destruye las neuronas serotoninérgicas. La serotonina es un neurotransmisor que desempeña un papel muy importante en numerosas funciones, especialmente en el estado de ánimo, la impulsividad, la regulación del sueño, etc. Esta droga también actúa sobre las vías dopaminérgicas, regulando la motivación.

El éxtasis es una droga extraña. Se supone que esta droga mejora la empatía, el ambiente emocional y afectivo en que nos hallamos. También es un estimulante: te hace sentir feliz y eufórico, te proporciona una sensación de bienestar y el sentimiento de estar en armonía con el entorno. Creo que Gordon Alles la bautizó con el nombre de "píldora de la felicidad" o algo así.

El otro día me encontré con un tipo bastante extraño que hablaba de forma incoherente, dijo que llevaba 10 años puesto tras haber tomado una sola pastilla de éxtasis. Y también hay una leyenda urbana al respecto. Según usted, ¿es esto posible?
El problema aquí es la causalidad. ¿Es capaz de crear este tipo de problemas el éxtasis por sí solo? La respuesta con toda probabilidad es no. Pero puede actuar como factor detonante. Este tipo de efectos dependen en gran medida de la personalidad que tenga el individuo antes de hacer uso del éxtasis.

De modo que si tenemos una predisposición anterior no es difícil que suceda, ¿cierto?
Exactamente. Al final, los efectos que se sienten no dependen tanto de la dosis o la frecuencia de uso, sino que puedes desarrollar fácilmente un estado de locura tras ingerir una única pastilla de éxtasis. He tenido pacientes que se han vuelto completamente locos después de tomar éxtasis una sola vez. Además, puedes tomarlo muchas veces sin que te pase nada en especial y, en la vez número "X", se acabó... Tenemos muchas preguntas sin resolver en torno a la naturaleza de los factores que influyen en los efectos. Creemos que probablemente haya factores de vulnerabilidad genética y personalidad involucrados.

-Una vez que alguien enloquece, ¿hay vuelta atrás?
-No.

¿Nos volvemos necesariamente muy empáticos cuando tomamos una pastilla?Como sucede con todas las drogas, depende de la persona que la tome.

¿Por ejemplo?
Puede tener el efecto opuesto. Puede hacer que alguien se sienta triste o deprimido, pero normalmente es una droga que se busca por sus efectos de euforia y empatía. Por eso la gente joven la usa con frecuencia durante sus fiestas.

Ya veo. ¿Y cómo se muestran los efectos a largo plazo?
De hecho, algunos usuarios hablan de efectos a largo plazo durante meses o incluso años. Pueden ser síntomas depresivos o fenómenos de despersonalización, que suponen tener la sensación de estar desdoblándose. También pueden ser flashbacks, recuerdos del pasado, especialmente bajo la influencia de las drogas. Aunque esto no sólo sucede con el éxtasis, porque estos efectos los encontramos también con diferentes alucinógenos. Y también pueden ser síndromes psicóticos: alucinaciones, brotes de delirio, cosas así.

¿Conocemos en la actualidad los factores que predisponen a una persona a permanecer en el viaje?
No, porque la genética es muy complicada. El problema de toda sustancia tóxica es que sólo puedes conocer tu propia sensibilidad experimentando con dicha sustancia. El problema con el éxtasis es que el experimento puede tener consecuencias dramáticas desde el primer uso.

Una vez que alguien enloquece, ¿hay vuelta atrás?
No.

Volviendo a mi encuentro con el tipo raro, ¿es realmente posible que haya estado puesto durante 10 años?
Completamente. Pero para saberlo deberíamos haberle conocido antes. No estoy totalmente seguro de lo que padecía este hombre, pero por lo que me has contado parece un poco psicótico. Sin duda presentaba signos de vulnerabilidad, de predisposición previa.

¿La calidad de la droga repercute en los daños sufridos por el cerebro?
Creo que en determinado momento se colocaban kits en la entrada de las fiestas rave para ayudar a medir el contenido de MDMA de las pastillas, para conocer su pureza y, supuestamente, contrarrestar su peligro potencial. Pero aquello era una ilusión: como he dicho antes, no es posible saber cuál es la dosis tóxica para determinada persona. Hay gente que puede volverse loca con media pastilla.

El uso de MDMA ha alcanzado un nuevo máximo entre la juventud, mientras que el del éxtasis una mezcla de MDMA y diversas anfetaminas parece haber disminuido desde sus días de gloria, allá por los 90. ¿Posee cifras en torno al uso del éxtasis?
En los observatorios de sustancias, el éxtasis sigue siendo muy marginal. Se limita al entorno de la fiesta. No sabría decir si el uso del éxtasis está aumentando o no, sólo sé que hay que ser cauteloso a la hora de decir que su uso está "aumentando". Hasta que no contemos con una investigación epidemiológica seria, no podemos saberlo.

¿Debe preocuparnos que la gente lo consuma?
Mi opinión personal es que este producto es como el arsénico: es un producto altamente tóxico cuyos efectos no pueden preverse de antemano, lo que hace que asumas un riesgo similar a jugar a la ruleta rusa. Muchos jóvenes te dirán: "Yo tomé un poco y no me pasó nada". Por supuesto. Pero cuando te pasa algo y te vuelves loco, es al 100 por ciento.

Del mismo modo que no me preocupa el incremento del consumo de cannabis, creo que el consumo de éxtasis es realmente peligroso porque se trata de un auténtico veneno: es neurotóxico, destruye las neuronas, de modo que el problema persistirá a largo plazo. Conforme envejecemos, el cómputo de neuronas desciende, de modo que si empiezas con un cómputo ya reducido a causa de una sustancia neurotóxica, puede que sufras problemas de demencia a los 40 o los 50. Esto es lo que más nos preocupa de los usuarios de éxtasis.

Si yo le dijera: "Tomé un poco y no me pasó nada", ¿usted qué contestaría?Quizá la próxima vez se te fría el cerebro. Y eso no puede saberlo nadie. Tienes que ser consciente de los riesgos, pero después ya es tu responsabilidad.

Muchas gracias, Profesor.


19 de Enero 2016

Vice