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Piden cuentas a FPL en Florida por posible contaminación del manto acuífero

El representante de Florida José Javier Rodríguez solicitó este viernes a las autoridades reguladoras estatales “pedir cuentas” a la mayor compañía eléctrica de la región respecto a la contaminación que su planta nuclear genera en un acuífero que surte a unos tres millones de personas en el condado Miami-Dade.

La compañía Florida Power & Light (FPL), que administra la central Turkey Point, la cual cuenta con dos reactores nucleares, es objeto de polémica después de que en marzo pasado un estudio de la Universidad de Miami confirmase que sus canales de enfriamiento causan, entre otras, una gran salinización de aguas subterráneas utilizadas para consumo humano.

“Necesitamos que los reguladores estatales aumenten la protección al público en vez de continuar resguardando a la FPL”, criticó el representante estatal.

Por su parte, el Departamento de Protección Ambiental (DEP) de Florida, criticado por un juez administrativo debido a que no ha hecho “lo suficiente” para implementar leyes ambientales en Turkey Point, ignoró este jueves dichos cuestionamientos.

La institución permitió a FPL continuar con su plan de manejo tras señalar que no podía atribuir la contaminación a violaciones en materia ambiental de FPL en Turkey Point, ubicada en la ciudad agrícola de Homestead, al lado del Parque Nacional Vizcaíno.

No obstante, la autoridad ambiental reconoció que la revisión del plan “plantea cuestiones de interés ambiental que requieren una mayor consideración”.

Grupos ambientalistas han criticado que el sistema de canales de enfriamiento desecha cada día unas 600.000 libras de sal debido a la evaporación de gran cantidad de agua salada utilizada.

“Esto es indignante y decepcionante, insto a que reconsideren la decisión y que le pidan a la FPL rendir cuentas, porque la situación actual en Turkey Point amenaza el futuro de nuestras reservas de agua potable de nuestras comunidades y nuestros ecosistemas”. manifestó Rodríguez.

En febrero, un juez determinó que los canales de enfriamiento han causado una masiva intrusión de agua salada en las aguas subterráneas, amenazando el agua potable de los Cayos de Florida y áreas del condado Miami-Dade, además de que el plan de gestión del DEP no es suficiente para resolver estos problemas.

Grupos ambientales como la Southern Alliance for Clean Energy (SACE) y la Sociedad Tropical Audubon temen que el impacto de la planta salinice no sólo el principal acuífero del condado Miami-Dade, sino que altere el ecosistema del Parque Nacional Vizcaíno, una reserva de unos 173 acres (unas 70.000 hectáreas), con un 95 % en agua.

FPL, que ha descalificado el estudio, asegura que la planta nuclear “es segura y siempre ha funcionado de manera segura”.

EFE

23 de Abril 2016