Opinión: ​"La lucha por un lugar en la historia"

"La lucha por un lugar en la historia" por Jose M. Izquierdo Analista de Antena305.com

Desde antes de las luchas por la independencia de Cuba, las relaciones diplomáticas y comerciales entre Cuba y los EEUU estuvieron marcadas por un mutuo interés. Cuando la influencia española en el caribe y el resto de América se debilitaba, y los EEUU consolidaban su dominación política y económica en la región, en diferentes ocasiones estudiaron planes para comprar o anexar Cuba a los EEUU.
Después del triunfo de la revolución castrista en 1959, las cosas cambiaron y las relaciones entre ambos países se deterioraron sustancialmente, desde entonces han estado marcadas por una permanente tensión y confrontación entre ambos países, que se mantiene aún a pesar del restablecimiento de relaciones. No es Obama el único presidente de los EEUU que ha tratado de restablecer las relaciones con el régimen Castrista, pero igual que otros, el éxito se le ha deslizado de las manos, cuando pensaba que era tiempo de festejar el triunfo. Al igual que Carter, Obama no ha entendido que a Fidel y Raúl Castro, jamás les ha interesado el bienestar del pueblo cubano y solo luchan por su permanecía en el poder.
Cuando Carter llega a la Casa Blanca en 1977, ofreció a los Castros un paquete de concesiones para restable las relaciones con la isla, comienza con suspender los vuelos de espionaje sobre Cuba y solo pedía como condición para mejorar las relaciones entre ambos países, respetar los Derechos Humanos y la retirada de las tropas cubanas de Angola. Pero Fidel Castro hiso todo lo contrario, aumentó la presencia militar cubana en África y recrudeció la represión hacia los opositores dentro de la isla.

Carter continua haciendo concesiones unilaterales como lo está haciendo Obama en estos tiempos, pero Castro contraataca y exige a EEUU, levantar el embargo sin ningún tipo de condición, fortalece su amistad con dictadores como Saddam Hussein, envía a miles de hombres armados a Etiopia, se involucra en las luchas civiles de Shaba, aumenta su injerencia en los asuntos internos de los países de América Latina, mientras miles de soldados soviéticos se mantienen operando en la isla. Ningún presidente de los EEUU se esforzó tanto como Carter para restablecer relaciones normales con Fidel Castro, y ningún presidente de EEUU fue tan humillado por Castro como Carter. Repacemos la historia y recordemos el masivo éxodo del Mariel, regalo imprevisto que Castro le preparo a Carter, un hecho que sello la derrota de la política de “Buena Voluntad” de Carter hacia la Cuba de los Castro.

Después de un año, en que Obama y Raúl Castro, acordaron restablecer las relaciones diplomáticas entre ambos países interrumpidas por más de cinco décadas, Cuba responde con evasivas, dilaciones y más exigencias a pesar que Obama, libero las restricciones para viajes e inversiones hacia la isla, permitió el canje de los llamados “Cinco espías cubanos” por Alan Gross, regalándole a los Castros un indiscutible triunfo político, un gran número de altos funcionarios y empresarios estadounidenses han visitado la isla y otras medidas colaterales se han aplicado sin que La Habana haya tenido un gesto de reciprocidad.

Raúl Castro ha rechazado inversiones de empresas estadounidenses y recrudece las restricciones administrativas que impiden la entrada de inversiones a la isla, ha reducido las importaciones de alimentos de EEUU, sustituyéndolos por importaciones procedentes de China, exige el levantamiento del bloqueo sin condiciones, la devolución de la base naval de Guantánamo, demanda exageradas compensaciones por supuestos daños y perjuicios causados a la isla por un bloqueo que nunca funcionó, mantiene una política exterior fiel a sus principios de enfrentamiento a los intereses de EEUU en el mundo, y juega peligrosamente con un nuevo método de éxodo masivo de cubanos hacia los EEUU a través de centro América, para presionar a la Casa Blanca en sus negociaciones. En materia de derechos humanos, el régimen castrista incrementó considerablemente en el último año, la represión contra los activistas por los derechos humanos.

Ni antes ni después del triunfo de la Revolución Castrista, un presidente en funciones de los EEUU ha pisado tierra cubana, Obama lucha por esa primicia, por obtener un lugar en la historia, quiere sumar un record más a su gestión como presidente de los EEUU, no le basta con haber “Restablecido” relaciones diplomáticas con la Cuba de los Castros, (Algo que Carter no pudo lograr), haber obtenido un Nobel por la Paz, e implantar una discutible reforma de salud. A Obama le falta, ser el primer presidente en funciones de EEUU que pise suelo cubano, no obstante los evidentes fracasos de su “Política de Buena Voluntad”, hacia la Cuba de los Castros.



Jose M. Izquierdo

Analista para Antena305.com

Sur Florida

E-Mail.joemizquierdo@hotmail.com