Opinion: ​"El hambre, herramienta de control político"

"El hambre, herramienta de control político" por Jose M. Izquierdo Analista para Antena305.com

La opinión pública se asombra por la crisis de abastecimientos que enfrenta Venezuela, en especial los alimentos, pero la humanidad no acaba de entender, que el desabastecimiento en los países que eligen el camino del socialismo como sistema social, es un problema endémico. Crisis similares de escases de alimentos y productos básicos como la que atraviesa Venezuela, son comunes en todos los países socialistas con más o menos intensidad.

Según datos de la Organización de las naciones Unidas para la agricultura y la alimentación (FAO), el mundo produce alimentos suficientes para dar de comer a 12 mil millones de personas, casi dos veces los habitantes de nuestro planeta, que cuenta actualmente con alrededor de 7 mil millones de habitantes. Sin embargo, la FAO considera que más de 1,400 millones de personas en el mundo, padecen de hambre crónica. Un problema común en los países que sufren fuertes crisis de desabastecimientos, es que todos cuentan con tierras, recursos naturales y fuerza de trabajo suficiente para producir los alimentos y los recursos materiales que necesitan, pero carecen de la infraestructura industrial, apoyo logístico y líderes competentes capaces de sacar a sus países de estas crisis.

Los especialistas están de acuerdo, que los alimentos fueron y siguen siendo en la actualidad un arma eficaz de control político, tanto de gobiernos tiránicos y totalitarios como de grandes empresas de alimentos, aunque esta afirmación parezca irreal.Muchas veces nos cuestionarnos, sobre las razones por las cuales erradicar el hambre a nivel mundial parece imposible, pero la clave radica en comprender que las implicaciones políticas y económicas de los alimentos, los han convertido en un eficaz mecanismo de control político y a través de su manipulación, se pueden ganar guerras, construir imperios, amasar fortunas, y tiranos en todo el mundo han aprendido, que para lograr el control y la obediencia absoluta de las masas, es mucho más fácil cuando las masas están hambrientas y necesitadas.

El caso del desabastecimiento clásico en los regímenes socialistas, se produce también como una consecuencia directa de la manifiesta corrupción e incapacidad administrativa que exhiben sus líderes, sin olvidar nunca, el evidente beneficio que obtienen sus líderes a través del control político que ejercen, cuando manipulan los alimentos y necesidades básicas de la población, algo que realizan de forma magistral para perpetuarse en el poder. Es absolutamente cierto, que un hombre hambriento piensa primero en cómo obtener comida para él y su familia, y después en identificar y luchar contra las causas que lo mantienen hambriento y necesitado, lo que evidencia que la falta de alimentos es una efectiva y eficaz arma ideológica para el control de las masas.

Los regímenes socialistas y totalitarios como el régimen castrista y el “Socialismo del siglo XXI en Venezuela”, para mantener el poder luchan primero por obtener el control absoluto de los órganos de seguridad, las fuerzas armadas, los órganos legislativos, jurídicos, la prensa, las organizaciones de masas y los medios de comunicaciones. Cuando logran todo esto, se les facilita el control sobre la oposición, máximo si está dividida. Pero a pesar de ese control, esos regímenes necesitan mecanismos complementarios de control social y entonces, el hambre y el desabastecimiento surgen como sus aliados perfectos, es el factor complementario más eficaz para restar eficacia a los esfuerzos de la oposición, distraer y alejar a las masas de las verdaderas causas de sus vicisitudes, y desviarlos del camino para liberarse de sus tiranos.

Ejemplos de cómo actúan las masas cuando están necesitadas de alimentos, lo podemos observar en la forma que el régimen castrista ha podido mantener el control de todo un país durante más de medio siglo, usando el racionamiento de alimentos y productos básicos como una de sus armas favoritas, estrategia que le ha permitido durante más de medio siglo, someter a la población de la isla a un estricto sistema de control social, a través de la tristemente célebre “Libreta de abastecimientos”, mecanismo que le permite al régimen conocer exactamente dónde vives, como y cuantos miembros forman el núcleo familiar, si cambias tu dirección y de esta manera, regula y controla los movimientos de la población dentro de la isla, con increíble exactitud.

Para un cubano, son familiares estas expresiones entre vecinos de un barrio, ¡María, llego el pescado!, esta expresión o grito de “Alegría” se puede repetir para cualquier otro producto, Huevos, pollo, Papa, Yuca, pan, Etc. En ese instante, (Y los cubanos lo sabemos por experiencia), todos se movilizan con rapidez para llegar primero a la fila (Cola en cubano) del producto que llego al mercado antes que el mismo se acabe, convirtiendo el acto de buscar alimentos, en la función básica y diaria de un amplio sector de la población, que deja de pensar y hacer cualquier otra actividad que debía realizar por importante que fuera. Lo primero, es resolver la comida que por cierto, es tan poca y limitada que al otro día se repite la misma escena, para garantizar el alimento que necesitas poner en la mesa para tu familia.

El principal problema de los que padecen hambre no es la disponibilidad de alimentos en el planeta, sino el poder tener acceso a los alimentos y uno de estos factores, es la falta de poder adquisitivo para comprarlos, (Dinero). Pero la causa del hambre en los países socialistas y totalitarios del mundo, además que sus habitantes no tienen el poder económico necesario para adquirir los alimentos que necesitan, está en la manifiesta incapacidad administrativa y la excesiva corrupción de sus líderes que además, han aprendido con eficacia como usar la escases de alimentos y recursos básicos, para mantener el control social de la población.

José M. Izquierdo, Analista para Antena305.com

Sur Florida

E-Mail. josemizquierdo@hotmail.com