Venezuela: CNE confirmo firmas necesarias para activar el Revocatorio

El poder electoral de Venezuela confirmó este lunes que la oposición cumplió con el requisito inicial de 200.000 firmas necesarias para avanzar en la activación de un referendo revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro.

"Los 24 estados cumplieron con el requisito del 1% (200.000 rúbricas) de validación de manifestaciones de voluntad y la certificación será extendida por secretaría", anunció la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, sin dar aún una fecha para el siguiente paso.

Con ese certificado, la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) podrá solicitar el revocatorio y habilitarse como su promotora, explicó Lucena.

Para ello cuenta con dos días, luego de lo cual el CNE dispondrá de dos semanas para anunciar si acepta la solicitud. Si da luz verde, el organismo contará con 15 días hábiles para fijar la fecha del siguiente paso: la recolección de cuatro millones de firmas para convocar la consulta.

La funcionaria detalló que en total la MUD logró autenticar 399.412 firmas.

Lucena indicó, asimismo, que en el proceso de revisión de las 200.000 rúbricas se detectaron irregularidades tales como inconsistencias entre firmas y huellas, lo que podría tratarse de casos de "usurpación de identidad".

"El Consejo Nacional Electoral, vistas las irregularidades relativas a la posible usurpación de identidad cometida por algunos ciudadanos, está solicitando al Ministerio Público la investigación del caso", advirtió.

Según Lucena, el CNE ha recibido dos solicitudes de información de la Fiscalía, ante la cual Maduro presentó una denuncia por usurpación, que se suma a una demanda interpuesta ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) por supuesto fraude en el acopio de voluntades.

La MUD acusa al CNE de ser el aliado del gobierno y de retrasar el proceso para evitar que la consulta se haga antes del 10 de enero de 2017.

Ese límite es clave: si el referendo se realiza este año y Maduro pierde, habrá elecciones; pero si es revocado después de esa fecha, los dos años de mandato que faltarían los completará su vicepresidente.

Para revocar a Maduro, se necesitan más de los 7,5 millones de votos con los que fue elegido en 2013. Según la firma Venebarómetro, 73,4% de los venezolanos reprueba su gestión y 64% de los electores votaría por sacarlo del poder.

El malestar aumentó en los últimos meses. Casi a diario ha habido protestas por falta de comida, pues la escasez de alimentos y medicinas alcanza el 80%, y no hay bolsillo que siga el ritmo de una inflación que fue de 180,9% en 2015 y está proyectada por el FMI en 720% para 2016.

El gobierno, que atribuye la crisis al desplome de los precios del petróleo y a una “guerra económica” de empresarios, asegura que no habrá referendo este año.

Su última jugada fue una petición al CNE, la semana pasada, para que anule a la MUD como actor político, acusándola de fraude en la recolección de las 200.000 firmas.

El propio Maduro demandó por fraude a la MUD ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) -al que la oposición también acusa de servir al chavismo-, lo que se sumó a miles de recursos legales interpuestos por el oficialismo.

“La determinación del pueblo es tan grande por el cambio que va a haber referendo. Lo que debe de haber no es un revocatorio, sino un ‘revolcatorio'”, dijo el jefe de la bancada opositora en el Parlamento, Julio Borges, quien espera un voto contundente contra Maduro.

El analista Benigno Alarcón advirtió que el CNE debe abrir “la válvula de escape”, pues si no hay referendo revocatorio “la presión va a salir por otros medios”, como un estallido social.

Para analistas como Eugenio Martínez y José Ignacio Hernández, la petición de ilegalidad contra la MUD es “improcedente”, pero reconocen que podría retrasar el referendo, ya de por sí con el tiempo muy ajustado.

El CNE advirtió que no tolerará “presiones”, y aunque este lunes evaluará el informe técnico sobre las 200.000 firmas, no aclaró si se pronunciará de una vez sobre la activación de la consulta.

Si esas voluntades son validadas, la MUD debe solicitar la fecha y puntos de recolección de las cuatro millones de rúbricas, lo que el CNE podría definir en dos semanas. Una vez recolectadas, habrá 15 días hábiles para contarlas y tres meses más para organizar la consulta.

El ambiente se enturbió aún más el pasado jueves, cuando el Parlamento -de mayoría opositora- reincorporó a tres de sus diputados que la justicia ordenó separar en enero mientras resolvía una acusación de fraude electoral presentada por el chavismo.

Seis meses después el caso no ha sido resuelto, por lo que la MUD los juramentó. No obstante, el TSJ aseguró el domingo que aún recopila pruebas para dictar sentencia.

Ante la profundización de la crisis, una comisión de expresidentes liderada por el español José Luis Rodríguez Zapatero impulsa un diálogo entre gobierno y oposición.

Ocho de cada diez venezolanos apoyan un diálogo, y más de la mitad cree prioritario resolver la debacle económica, reveló el domingo una encuesta de Hinterlaces. Pero el referendo es el principal obstáculo para que ambos bandos se sienten a hablar.

AFP

1 de Agosto 2016