Régimen cubano vuelve a reprimir, y le advierte al opositor Eliécer Ávila

Las acciones represivas contra la oposición cubana se repitieron este domingo a lo largo de todo el país. Los activistas detenidos se calculan en más de 200, según informes de organizaciones independientes. La policía detuvo también a Eliécer Ávila, líder del movimiento Somos+, y le advirtió que no se le permitirá la convención anual de su organización, prevista para el próximo 14 de enero.


En La Habana, las Damas de Blanco marcharon como cada domingo por la Quinta Avenida, al oeste de la capital, acompañadas en esta ocasión por dos decenas de activistas. Al finalizar la peregrinación, fueron arrestados de manera violenta, según reportaron testigos en el lugar.

En el oriente del país, la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu) reportó decenas de arrestos contra sus miembros cuando intentaban llegar hasta el santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, en Santiago de Cuba. El coordinador general de la organización, José Daniel Ferrer, había advertido que estarían "protestando por los asaltos de fuerzas represivas para impedir actividades para niños".

Varios grupos disidentes sufrieron allanamientos de viviendas y confiscaciones en torno al pasado 6 de enero, día de los Reyes Magos. Juguetes, golosinas y equipos de audio fueron decomisados por la policía en diferentes zonas del país para evitar las celebraciones que los activistas habían organizado para los niños de sus barriadas.

Somos+ le responden al régimen

El derecho de reunión es la libertad pública individual que faculta a un grupo de personas a concurrir temporalmente en un mismo lugar, pacíficamente y sin armas, para cualquier finalidad lícita y conforme a la ley. Se considera una libertad y un derecho humano.

Lo recoge El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (ICCPR, por su sigla en inglés) que es un tratado multilateral general que reconoce Derechos civiles y políticos y establece mecanismos para su protección y garantía. Fue adoptado por la Asamblea General de la ONU y tiene sus raíces en el mismo proceso que condujo a la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH).

Cuba fue pionera en su firma (1948) pero la Asamblea del Poder Popular, único caso en el hemisferio, no ha ratificado, el mismo a pesar de que la Constitución vigente en su artículo 54 reconoce como una facultad ciudadana de carácter fundamental los derechos de reunión, manifestación y asociación.

Sin embargo inconstitucionalmente y sin ni siquiera apelar a vericuetos legales, arbitrariamente se limita y se priva a los cubanos de esta potestad, manipulándose hipócritamente la ley de la nación y convenios internacionales.

Así por estos días actúan las fuerzas represivas contra los miembros del movimiento Somos+ para evitar el suceso de su convención nacional.

¿Los asusta una reunión pacífica?

¿A que le teme el gobierno?

¿A un grupo cada vez más numeroso de jóvenes con virtudes que con vocación patriótica desean reunirse para buscar otras vías de conducción del país que les pertenece?

¿A la voz cristiana de mujer sin quebrantos que ha sido capaz, cuál mariana de su tiempo, de enfrentar el chantaje y la amenaza?

¿Al diálogo, entre la juventud sin ideologías por medio, al argumento lógico?

¿A todos aquellos que superan ascendentemente la necesidad de usar un antifaz?

¿A la crítica sin paternalismos u omisiones?

¿A un líder que cada vez los impresiona más con su carácter creativo y aglutinante?

Por encima de todo, parece temerle al convite de la verdad que va creciendo en esta fuerza que se les precipita con la misma intención que aquella frase del maestro: “Los derechos se toman no se piden, se arrancan no se mendigan.”

14yMedio y Somos+

11 de Enero 2016