Rumbo a Cuba primer crucero en medio siglo, régimen exige visa a sus ciudadanos en el exterior

El primer crucero que recorrerá la ruta entre Estados Unidos y Cuba en medio siglo zarpo este domingo desde Miami, tras superar escollos legales que amenazaron con hacer naufragar este nuevo hito en el proceso de acercamiento de los antiguos enemigos.

El barco Adonia de Fathom, filial de la empresa estadounidense Carnival, partio con unos 700 pasajeros a bordo en el puerto de Miami, el enclave de la diáspora cubana en Estados Unidos, para llegar el lunes a La Habana, su primer destino en la isla.

De los 704 pasajeros que viajan a Cuba en el buque Adonia, seis son cubanoamericanos.

Un representante de la empresa Carnival dio la bienvenida a los pasajeros antes de abordar el barco, en la terminal de cruceros, este partió del muelle J de la Terminal de Cruceros de Miami.

Isabel Buznego, una de los cubanoamericanos que viaja en el crucero, dijo que es su primer viaje a Cuba desde que emigró a Estados Unidos, hace ya 56 años. La acompaña su esposo Robert Buznego, también cubanoamericano, quien emigró a EEUU en el año 1962.

Quedarán así inaugurados estos cruceros de una semana, que navegarán dos veces al mes, con el objetivo de promover el intercambio cultural entre los dos países, en el marco del deshielo bilateral que comenzó en diciembre de 2014.

"Ser parte de la historia y de la posibilidad de un mejor futuro para todos es uno de los mayores honores que cualquier compañía puede tener", dijo el presidente de Carnival, Arnold Donald, en rueda de prensa en el puerto de Miami, donde los primeros pasajeros comenzaban a abordar el Adonia la mañana del domingo.

Pero hasta la semana pasada se mantuvo en suspenso la salida del crucero, que recibió luz verde cuando el gobierno de Raúl Castro levantó las restricciones para los viajes marítimos de los cubanos desde y hacia Estados Unidos, lo que abrió la puerta a que las personas nacidas en la isla puedan abordar los barcos.

En un primer momento, teniendo en cuenta esas restricciones impuestas desde la Guerra Fría por Cuba cuando temía el desembarco de anticastristas, Carnival se había negado a aceptar reservaciones de cubano-estadounidenses, desatando una polémica por lo que fue visto como un acto de discriminación contra los isleños.

Crecientes críticas de grupos anticastristas, líderes políticos e incluso del gobierno de Barack Obama llevaron a Carnival, la primera empresa mundial de cruceros, a revertir el curso y comenzar a aceptar reservaciones de personas nacidas en Cuba, mientras condicionaba el inicio de sus viajes a que La Habana cediera.

Tras intensas negociaciones, Cuba anunció que accedía a liberar los viajes marítimos de sus ciudadanos, dentro del proceso de normalización de relaciones con Estados Unidos, lo que calmó las aguas y dejó el camino libre para que los cruceros zarparan.

- Música, baile y recorridos guiados -

Ahora para viajar en barco los cubanos deben cumplir con las mismas condiciones que se les exigen a los que llegan por aire.

De todas maneras, como las restricciones se levantaron apenas hace pocos días, tan solo un puñado de personas de origen cubano se embarcarán en este primer crucero, en su mayoría directivos de Carnival.

"Para mí es un día muy especial porque regreso a Cuba en un crucero, que para mí es la mejor manera de ver países", dijo a la AFP Carlos Orta, vicepresidente de Carnival, que regresará por primera vez a la isla donde nació tras 47 años.

La primera persona que desembarcará en La Habana será otro cubano-estadounidense de la empresa, Arnie Pérez, confirmó Arnold Donald.

El Adonia tiene previstas actividades culturales en los diferentes puertos que tocará: La Habana (el lunes), Cienfuegos (el jueves) y Santiago de Cuba (el viernes), como encuentros con artistas, músicos y trabajadores privados, clases de baile y recorridos guiados.

De esa manera los norteamericanos podrán navegar: una triquiñuela ya que Washington otorga licencias para viajes a la isla con fines culturales, académicos, deportivos o religiosos, mientras el turismo a la isla les sigue vetado por el embargo económico aún vigente contra la isla de régimen comunista.

El Adonia, cuyos camarotes pueden reservarse por entre 1.800 y 7.000 dólares por persona, es el primer barco que haga la ruta entre ambos países, interrumpida desde el triunfo de la revolución cubana en 1959.

Varios ferries que han recibido permisos de Washington esperan la luz verde de La Habana, mientras que más tarde este año podrían comenzar a operar vuelos regulares a la isla, tras 53 años en suspenso.

Más opciones para viajar a la isla beneficiarán a la diáspora cubana de unos dos millones de personas en Estados Unidos, mientras en Cuba la mayoría de los habitantes -castigados por los bajos ingresos- esperan ver la llegada de más turistas.

AFP

1 de Mayo 2016