Defecan en sus casas, le matan un perro, los persiguen, acoso ruso a diplomáticos de EEUU

Rusia está haciendo la vida imposible a los diplomáticos estadounidenses en Europa. Los servicios de inteligencia acosan a los diplomáticos y sus familias, persiguiendo a los niños al colegio, entrando en sus casas y reorganizando todo el mobiliario e incluso defecando en las alfombras, en una ocasión mataron el perro de un diplomático, ha revelado el periódico The Washington Post.

El acoso escaló a tal punto que el Washington se quejó al más alto nivel, pero oculto al público lo que estaba pasando aparentando que todo estaba bien.

El secretario de estado John Kerry se quejó directamente al presidente ruso Vladimir Putin, que fue miembro de la KGB, pero la situación no ha mejorado mientras que los diplomáticos piden más acciones por parte de su país.

Estados Unidos no ha querido obrar de la misma manera con los rusos, según las fuentes, y algunos congresistas han criticado al Presidente Barack Obama por tratar de aparentar que las relaciones están bien, que no está pasando nada.

"La administración sigue aplicando la falsa narrativa de que Rusia puede ser un buen aliado, pero claramente no lo quieren ser. Nos han identificado como sus adversarios y debemos prepararnos para este tipo de relación, dijo el congresista por Ohio Mike Turner.

Tanto Washington, como los países europeos se quejaron formalmente del acoso de los servicios de inteligencia rusos, que realizan todo tipo de acciones, desde acciones raras hasta simplemente aterradoras, dice el reporte.

Embajada de Estados Unidos en Moscú

Los métodos de los agentes rusos que se tornaron más agresivos cuando la invasión rusa en Ucrania, era perseguir a los diplomáticos y sus familiares por la calle, presentarse sin invitación en algún evento y pagar a periodistas para escribir noticias negativas sobre ellos.

Durante el primer periodo de gobierno de Obama los servicios rusos entraron en la casa del responsable de Defensa estadounidense en Moscú y mataron a su perro.

El reporte destaca que el acoso se intensificó cuando la invasión de Rusia a Ucrania en el 2014 y tras las sanciones a Rusia.

El ex embajador de Estados Unidos en Rusia Michael McFaul relato que fue acosado por manifestantes pagados por el gobierno y sus hijos fueron perseguidos por agentes rusos cuando iban al colegio.

"Después de la invasión de Ucrania las cosas se pusieron mucho, mucho peor. Nos sentíamos asediados en la embajada", dijo el ex diplomático.

En otros casos los diplomáticos norteamericanos denunciaron que entran en sus casas por las noches simplemente para reorganizar los muebles o encender y apagar luces y televisiones e incluso uno dijo que un intruso defecó en la alfombra de su salón.

También les pinchaban los neumáticos y eran acosado en medio del tráfico.

"Están golpeando a los diplomáticos americanos literalmente donde viven", dijo el ex embajador en la República Checa, Norm Eisen.

Tras estos incidentes los diplomáticos norteamericanos han recibido entrenamiento para enfrentar estas acciones mientras que el Departamento de Estado ha elevado su protesta.

28 de junio 2016