Seguidores de Dilma pasan de la alegría a la tristeza, el impeachment continua

El presidente en ejercicio de la Cámara de Diputados de Brasil, Waldir Maranhão, revocó la noche del lunes su propia decisión de anular la votación del proceso de juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff en la cámara baja, el mismo día que anuló inesperadamente una votación clave del proceso.

La decisión de Maranhão tuvo lugar después que el presidente del Senado, Renan Calheiros, resolvió seguir con la tramitación del proceso en el Senado, pese a la medida del líder interino de la Cámara baja.

La presidenta ante el inevitable impeachment

El presidente del Senado, Renan Calheiros, afirmó que su intención es que la sesión dure 10 horas.

Está previsto que el Senado vote el miércoles el pedido de inicio del proceso de impugnación contra Rousseff, que podría resultar en la suspensión de la mandataria del cargo por un plazo de hasta 180 días.

La ex guerrillera de 68 años, que asumió el poder en 2011 y debe concluir su mandato a fines de 2018, insiste en que los gobernantes que la precedieron practicaban las mismas maniobras fiscales, que no cometió ningún delito y que es víctima de un "golpe parlamentario".

Sondeos y analistas coinciden en que ya hay votos más que suficientes para iniciar el juicio político a Rousseff, una medida que la apartaría de la presidencia por hasta seis meses, mientras se tramita el proceso y se llega a una sentencia definitiva.

Son necesarios 41 votos de un total de 81 senadores para que Rousseff abandone el Palacio de Planalto, sede de la presidencia, y aguarde la sentencia final en la residencia oficial.

Si es suspendida, el vicepresidente Michel Temer, ex aliado de Rousseff y hoy su mayor enemigo, asumiría el poder de forma interina. Y si Rousseff es finalmente destituida con los votos de dos tercios del Senado, Temer finalizaría su mandato en 2018.

En caso de que los legisladores se inclinen por la apertura del juicio político, Rousseff quedaría apartada de su cargo durante un plazo de 180 días. Durante ese período, el vicepresidente Michel Temer es quien asumiría la presidencia. Los 81 senadores tendrán un promedio de 15 minutos cada uno para intervenir en el debate.

Si se aprueba el inicio del juicio, la mandataria será notificada este viernes. A partir de entonces, estará alejada de sus funciones por 180 días.

Rousseff está acusada de manipular las cifras del presupuesto de 2014 para hacer que el rendimiento económico del Gobierno pareciera mejor del que era

Agencias

10 de Mayo 2016