"Siempre es cruel sacrificar animales" por Jose M. Izquierdo

"Siempre es cruel sacrificar animales" por Jose M. Izquierdo

Analista de Antena305.com

Reportajes de mataderos Clandestinos y prácticas crueles para sacrificar animales transitan por la TV en Miami, aparatosos operativos policiales y encausamientos de dueños de pequeñas fincas y mataderos “Clandestinos” son enjuiciados por sacrificar animales de manera cruel. Sin embargo, la realidad no es la que nos enseñan, la realidad es mucho más cruel y se oculta por proteger a una gran industria. Los hombres sacrifican animales desde épocas ancestrales para alimentarse, vestirse y por placer. Pero, nunca puede haber espacio ni razón que justifique la crueldad.

En los EEUU, muchos creen que la variedad de carnes que se ven enlos supermercados, provienen de los árboles o de un laboratorio, pocos saben que cuando disfrutan un exquisito pedazo de carne, esa carne perteneció a un animal que fue sacrificado antes de ponerlo en su mesa.

Se han desatado las alarmas sentimentales por imágenes en la TV que no se sabe muy claro que hilos las mueven, sobre prácticas crueles de sacrificio de animales y los que luchan contra el abuso, crueldad y maltrato a los animales, están indignados por lo que hacen estos “Matarifes” poco profesionales. Recuerdo perfectamente hace ya algún tiempo, a un señor que con genuina sencillez dijo verdades ante las cámaras sobre este tema; “De que se alarman expresó, si el sacrificio de animales es igual de cruel en todas partes y en estos videos, no hay nada que no se haga aun con más crueldad en todos los grandes mataderos de este país y agregó”; “No entiendo porque han tomado estas imágenes de ejemplo”. El caso, es que la verdadera realidad se esconde para proteger a las grandes industrias y mercados de la industria cárnica.


En internet se puede comprobar con facilidad estas afirmaciones, lo que se observa en los mataderos de reses es de una crueldad sin límites y lo expresado por este señor en cámaras, es total y lamentablemente cierto. Las imágenes que causaron la indignación de los defensores de los abusos contra los animales en Miami Dade y el encausamiento de algunos “Matarifes” poco profesionales, son insignificantes ante la crueldad que muestran los grandes centros de procesamiento cárnico cuando sacrifican reses, cerdos, pollos y otros animales en gran número.

En internet se puede ver un video de la mayor criadora de pollos de EEUU, donde se lanzan a una estera a miles de pollitos vivos para ser molidos en una trituradora mecánica. ¡Quieren ustedes algo más cruel!, Pero con seguridad tienen protección de las leyes para realizar estas crueldades.


Sobre La acusación de si estos mataderos son clandestinos y sus prácticas de sacrificar animales crueles, la misma persona ante las cámaras expone su criterio; “Los mataderos clandestinos existen por lo difícil de obtener los permisos”. Aunque esta respuesta no justifica las violaciones, es lamentablemente correcta. Obtener un permiso para iniciar un pequeño negocio en Miami Dade, es una tarea de titanes, por el exceso de regulaciones que la burocracia gubernamental ha establecido.

No existe una forma humana para sacrificar animales, siempre es cruel. Pero también es cierto que se puede ser menos Cruel en muchos casos. La crueldad de los sacrificios de animales que motivaron estos reportajes en la TV de Miami y el encausamiento de algunos “Matarifes”, no reflejan la realidad de este oculto mundo y mucho menos representan actos justicia social.

Si queremos hacer valer la justicia, comencemos por las grandes injusticias, por los poderos, por los que se han acostumbrado a cometerlas porque saben que están protegidos por el poder que les brindan sus fortunas y relaciones públicas, no por los más débiles que en ocasiones, están obligados a trabajar en condiciones que pueden considerarse fuera de la ley, porque es la forma que conocen para garantizar el pan a sus familias y lo hacen de la manera que saben hacerlo.

José M. izquierdo

Analista de Antena305.com

Sur Florida

E-Mail.josemizquierdo@hotmail.com