Supuesta aspiración presidencial de Michael Bloomberg es recibida con frialdad

Las posibles intenciones del exalcalde de Nueva York Michael Bloomberg de aspirar a la Casa Blanca han sido recibidas con frialdad o con rechazo entre los políticos de su estado, mientras el magnate mantiene silencio al respecto.

Los medios neoyorquinos comienzan a referirse ya a la "pelea entre multimillonarios" que enfrentaría a Bloomberg con el también magnate Donald Trump, el aspirante favorito del Partido Republicano para los comicios presidenciales de noviembre próximo.

"La gente de este país no va a pedir a los multimillonarios que resuelvan problemas que en su mayoría han sido creados por multimillonarios", afirmó hoy, tajante, el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, al ser consultado al respecto.

De Blasio y el gobernador del estado, Andrew Cuomo, han dejado clara su preferencia en favor de Hillary Clinton, que lidera las encuestas nacionales entre los demócratas, por delante de Bernie Sanders.

Ni en el bando republicano ni en el demócrata, sino como independiente, es lo que está manejando Bloomberg en sus supuestas aspiraciones para la Casa Blanca, algo que no es la primera vez que se plantea, según informó el sábado el diario The New York Times.

Fuentes conocedoras de sus intenciones, según el Times, sostienen que Bloomberg, de 73 años, ha pedido a sus colaboradores que comiencen a revisar planes en ese sentido, aunque no se espera que vaya a adoptar una decisión antes de marzo próximo.

Para entonces, los electores demócratas y republicanos estarán envueltos en los comicios internos de los dos partidos, y, en caso de que Bloomberg se sume a la carrera, competirá con cierta desventaja en ese sentido.

Según el Times, a Bloomberg le preocupa, desde la derecha, el avance de Trump en el bando republicano, y, desde la izquierda, la posibilidad de que el aspirante demócrata Bernie Sanders pueda llegar a desafiar la candidatura de Hillary Clinton.

Bloomberg, de acuerdo con la versión del periódico, está dispuesto a gastar 1.000 millones de dólares en su campaña, más o menos lo que el magnate Trump ha dicho que está dispuesto a invertir para llegar a la Casa Blanca.

Si de dinero se trata, Trump, magnate inmobiliario y de televisión, tiene poco que hacer frente a Bloomberg.

De acuerdo a los datos que actualiza continuamente la revista Forbes, la que más de cerca sigue las cuentas de los ricos de todo el mundo, la fortuna de Bloomberg se eleva a 36.500 millones de dólares.

La misma fuente atribuye a Trump una fortuna de 4.500 millones de dólares, aunque él viene sosteniendo que tiene en doble y que no le importaría perder 1.000 millones de dólares para llegar a la Casa Blanca.

"Hago 400 millones al año, ¿qué diferencia puede hacer?", dijo el pasado verano, poco después de lanzar su campaña.

Batalla de millonarios neoyorquinos será si, como se avanza, Bloomberg se lanza a la campaña electoral, lo que, para políticos como Bill de Blasio, no es lo que están esperando los estadounidenses.

"La gente no quiere que los ricos sigan en el poder", afirmó hoy el alcalde de la ciudad.

Más comedido, el gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo, que también respalda a Clinton, afirmó hoy que lo único que le desea a Bloomberg es suerte si verdaderamente se lanza a la carrera presidencial.

En la línea de De Blasio, Sanders, el aspirante presidencial que ha destacado por sus propuestas más progresistas, sacó a relucir la fortuna de Bloomberg y Trump.

"Esto no es lo que creo debe ser la democracia estadounidense, una competición entre multimillonarios. Si al final se produce, estoy seguro de que ganaré", dijo Sanders en declaraciones a la televisión.

Trump, en cambio, lo ve positivo. "Me gustaría competir con él (...) Es amigo mío desde hace tiempo. Ha querido (aspirar a la Casa Blanca) por mucho tiempo, pero nunca ha dado ese paso", afirmó el domingo el magnate.

EFE

25 de Enero 2016