Testigo clave de la investigación del juicio político Trump calienta las audiencias

Trump conversa con tres lideres mundiales

Luego de una semana como presidente, Donald Trump hablo este sábado por teléfono con varios líderes mundiales, en medio tras sus anuncios para limitar drásticamente la inmigración musulmana en Estados Unidos.

Trump converso con varios líderes extranjeros: el primer ministro japonés Shinzo Abe, la canciller alemana Angela Merkel, el presidente ruso Vladimir Putin, el presidente francés François Hollande y el primer ministro australiano Malcolm Turnbull.

Estas conversaciones dan a Trump una oportunidad de explicar sus nuevas políticas contra refugiados e inmigrantes, que han conmocionado a gran parte del mundo, particularmente su decreto para frenar temporalmente las llegadas de refugiados e imponer controles estrictos a viajeros de siete países musulmanes.

Desde el Salón Oval, y rodeado por cinco de sus principales asesores, Trump primero conversó con el premier de Japón. Dicho diálogo se produce pocos días después de que el flamante mandatario sacara a EEUU del Tratado de Asociación Transpacífico (TPP), una gran alianza a la que también pertenecen Chile, México y Perú y que el dirigente nipón siempre defendió.

En la conversación, Trump reafirmó a Shinzo Abe el "compromiso" de Estados Unidos con la seguridad de Japón, según informó la Casa Blanca en un comunicado. "Y acordaron que se consultarán y cooperarán ante la amenaza que supone Corea del Norte", subrayó la nota oficial.

En ese sentido, Trump y Abe organizaron una "inminente" visita del nuevo secretario de Defensa de EEUU, el general retirado James Mattis, a varios países de Asia, incluido Japón. Y, como ya había adelantado el propio Abe desde Tokio, Trump y el primer ministro "acordaron reunirse en Washington el 10 de febrero", concluyó la Casa Blanca.

Estas llamadas también le permiten empezar a desarrollar vínculos con estados que han sido aliados tradicionales de Estados Unidos, así como con Rusia, un país con el que Trump afirmó estar dispuesto a mejorar las relaciones durante su mandato.

Trump y el presidente ruso Vladimir Putin, hablaron de establecer una coordinación real de las acciones rusas y estadounidenses con el objetivo de acabar con el Estado Islámico y otros grupos terroristas en Siria.

La medida sobre la inmigración musulmana cumple con una de las promesas más controvertidas de la campaña, cuando Trump dijo que iba a contener la inmigración de varios países musulmanes que, según él, suponen una amenaza terrorista para Estados Unidos, y someter a los viajeros de esas naciones a “investigaciones extremas”.

“Esto es muy importante”, dijo el presidente el viernes en el Pentágono después de firmar la orden ejecutiva titulada “Protección de la nación contra la entrada de terroristas extranjeros en Estados Unidos”.

El decreto suspende el programa estadounidense de acogida de refugiados durante al menos 120 días, mientras se concreta el futuro sistema de verificación de visas.

También prohíbe la entrada a Estados Unidos de viajeros procedentes de países de mayoría musulmana -Irán, Irak, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen- durante 90 días.

Los nuevos protocolos “aseguran que los refugiados aprobados para admisión no suponen ninguna amenaza para la seguridad y el bienestar de Estados Unidos”, pero vetan específicamente a los refugiados sirios indefinidamente o hasta que el presidente decida que ya no suponen una amenaza.

Las autoridades no perdieron tiempo en implementar la orden de Trump para frenar la llegada de musulmanes, reteniendo a viajeros en aeropuertos estadounidenses a pocas horas de que se firmaran las nuevas medidas, según informaron este sábado medios locales.

El diario The New York Times señaló que agentes aeroportuarios empezaron el viernes por la noche a detener a viajeros, después de que se anunciara el decreto.

Durante la renovación del sistema de visas se harán algunas excepciones a personas pertenecientes a “minorías religiosas”, que favorecerán principalmente a los cristianos.

Varias asociaciones estadounidenses de defensa de los derechos civiles no tardaron en reaccionar y presentaron este sábado un recurso judicial contra el decreto firmado por Trump.

Fuente AFP

28 de enero 2017