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En Cuba y Venezuela imposible, pero en Brasil si, Lula en libertad

El expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula de Sivla dejó este viernes la cárcel donde cumplía una condena por corrupción desde hacía 1 año y 7 meses, en la ciudad de Curitiba (sur), tras una decisión de la Corte Suprema adoptada la noche del jueves.

Lula da Silva, de 74 años y que ahora recurrirá su condena en libertad, salió a las 17.41 hora local (20.41 GMT) de la Superintendencia de la Policía Federal de Curitiba, capital del estado de Paraná, donde estaba recluido desde el pasado 7 de abril del 2018.

El exmandatario (2003-2010) abandonó el local a pie, acompañado por sus abogados; su actual pareja, Rosangela da Silva, y algunos de sus principales correligionarios, y entre los vítores de los cientos de simpatizantes que llegaron hasta los alrededores de la sede policial para recibir al líder socialista.

¡Lula libre!¡Lula libre!”, gritaban los seguidores de un Lula vestido de traje y que se fue directo hacia ellos, tras abrazar a algunos de sus familiares en la puerta de la sede de la Policía Federal.

Después escuchó el himno de Brasil, cantado por sus simpatizantes, recibió algunos regalos de militantes y repartió más abrazos visiblemente emocionado.

El exmandatario (2003-2010) abandonó el local a pie, acompañado por sus abogados; su actual pareja, Rosangela da Silva, y algunos de sus principales correligionarios, y entre los vítores de los cientos de simpatizantes que llegaron hasta los alrededores de la sede policial para recibir al líder socialista.

¡Lula libre!¡Lula libre!”, gritaban los seguidores de un Lula vestido de traje y que se fue directo hacia ellos, tras abrazar a algunos de sus familiares en la puerta de la sede de la Policía Federal.

Después escuchó el himno de Brasil, cantado por sus simpatizantes, recibió algunos regalos de militantes y repartió más abrazos visiblemente emocionado.

El juez Moro concluyó que el ex mandatario recibió sobornos de la empresa constructora OAS y que entre las ventajas recibidas figura este lujoso apartamento en el litoral del estado de San Pablo. A cambio de estos "favores", Lula habría facilitado contratos millonarios a esa compañía con Petrobras, según se desprende de la investigación.

Pese a que en primera instancia recibió nueve años y medio de condena, un tribunal de Porto Alegre elevó la pena a 12 años.

La defensa de Lula apeló el fallo y presentó dos recursos de habeas corpus. El 26 de marzo de 2018 un tribunal rechazó por unanimidad el pedido de los abogados del ex presidente. Días después, el Supremo Tribunal Federal de Brasil siguió el mismo camino y también rechazó el habeas corpus, a través del cual la defensa buscaba evitar la detención de Lula.

Esa medida habilitó al juez Moro a solicitar su detención. Cuando se presumía que el líder del Partido de los Trabajadores (PT) iba a tener tiempo hasta el próximo martes, el tribunal de apelaciones de Porto Alegre autorizó la orden del magistrado.

De esa manera, Moro ordenó la prisión de Lula y le dio hasta las 17 horas para entregarse a la policía.

El ex mandatario tiene otras causas abiertas y fue imputado en otros seis casos, en su gran mayoría por corrupción y vinculados con el Lava Jato, la operación que destapó una gigantesca red que desviaba recursos de Petrobras, la mayor empresa de Brasil.

Hoy, tras 580 días en una celda de la Policía Federal en Curitiba, quedó en libertad.

Agencias

8 de noviembre 2019